domingo 08 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Adhesiones sin principios

Como si la mano izquierda no supiera lo que hace la derecha, el expresidente adhiere a Gutiérrez al mismo tiempo que propone la conformación de una coalición progresista para que el uribismo no continúe en el poder

La adhesión del director de lo que queda del Partido Liberal y unos cuantos de sus parlamentarios a la campaña de Federico Gutiérrez, es una de esas alianzas que no se hacen sobre la base de compartir políticas y programas sino por intereses burocráticos y clientelistas, aunque tengan principios e ideologías contrapuestas.

Lo más sorprendente en este caso no es la voltereta ideológica de ese grupo de liberales, pues ya habían hecho lo mismo en 2018 cuando dejaron colgado a Humberto de la Calle y decidieron apoyar a Iván Duque. Hoy es más evidente la contradicción porque el mismo día en que anunciaron su apoyo al candidato del gobierno y el uribismo, el mismo expresidente Gaviria publicó un documento -titulado “La Colombia de Hoy”- que es una durísima crítica a la gestión de este gobierno y a las políticas del Centro Democrático.

A pesar de haber hecho parte de la coalición de gobierno en estos cuatro años, la opinión del director del partido es muy negativa:

“Estamos concluyendo un gobierno que poco nos deja. Una administración contagiada de la serenidad imperturbable de un presidente que se parece más un actor al que alguien le escribe el libreto. (...) un gobierno que muy poco ha hecho para mejorar nuestra economía, para promover la justicia social, para desarrollar el potencial de las regiones. Nada hizo para reducir la desigualdad.”

El documento es prolijo en críticas a otras políticas del gobierno como el manejo del proceso de paz, las relaciones exteriores, la fumigación con glifosato, la proliferación de la corrupción, o el manejo de la protesta social. En particular es muy crítico sobre la política fiscal fiscal:

“El gobierno dejara un inmenso hueco Fiscal que va a exigir medidas muy severas para taparlo. El problema que el próximo gobierno va a heredar es gigantesco y la política de Duque de una gigantesca irresponsabilidad.”

Como si la mano izquierda no supiera lo que hace la derecha, el expresidente adhiere a Gutiérrez al mismo tiempo que propone la conformación de una coalición progresista para que el uribismo no continúe en el poder, lo que puede interpretarse como un llamado a los liberales a que se unan a las campañas de Petro o Fajardo.

“No queremos la nostalgia de algún caudillo montado en su caballito: tratando de vender el mito que pretende que solo determinada persona puede gobernar el país... Debemos entender que solo partiendo de una rigurosa critica de la tarea de gobierno actual (...) es el camino para la gran coalición de centro progresista que el país debe construir y anhela.

No otros cuatro años de polarización, ni de vivir en función de las pujas del partido Centro democrático y los otros partidos afines con el expresidente Uribe, que ha estado en el gobierno por 12 años, donde las recriminaciones y los odios han terminado por prevalecer sobre los verdaderos problemas del país.”

Sorprende aún más que Gutiérrez haya aceptado el apoyo de unos liberales que renunciaron a ser una coalición de matices de centro izquierda cuando su director lanzaba esas cargas de profundidad contra sus mentores. Es sabido que Gutiérrez no lee mucho, pero en este caso ha debido saber que estaba recibiendo a unos críticos acérrimos del gobierno, con programas y propuestas muy diferentes a las suyas. Estas adhesiones sin principios son otro lamentable ejemplo del todo vale en la política.

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