domingo 29 de enero de 2023 - 12:00 AM

Mauricio Cabrera Galvis

Exploración y producción de petróleo

¿Cuál es el futuro de la exploración y la producción de petróleo en Colombia? Una primera precisión necesaria es que el problema no es de producción sino de consumo. La urgente y necesaria transición energética no significa necesariamente producir menos petróleo sino consumirlo menos y sustituirlo por otras fuentes de energías renovables que emitan menos CO2.. Energía solar, eólica, geotérmica y por supuesto, hidrógeno, son las nuevas fuentes que deben reemplazar los combustibles fósiles si queremos garantizar la supervivencia del planeta y de la especie humana.

De esta consideración proviene la gran paradoja de la transición energética; por lo menos para países como Colombia. Para consumir menos petróleo en el futuro, necesitamos producir más petróleo hoy, porque sustituir las fuentes de energía es muy costoso y requiere billonarios recursos.

Estimativos internacionales indican que el costo anual de la sustitución puede llegar a ser superior al 3 % del PIB mundial. Esta proporción en Colombia significaría más de $30 billones.

¿De donde van a salir estos recursos que son una vez y media lo que se espera recaudar con la última reforma tributaria? Ahí es donde entra el petróleo en la ecuación, porque es una fuente de recursos indispensable para este propósito. Además no es solo cuestión de plata sino de experiencia técnica y gerencial para la transición energética, que en Colombia la tiene Ecopetrol, que se ha convertido en una de las empresas líderes en energías no renovables como el hidrógeno.

La segunda precisión importante es que, a pesar de los titulares de algunos medios de comunicación, en Colombia no se va a acabar la exploración de petróleo, por lo menos en la próxima década, ni mucho menos se va a dejar de producir petróleo.

Lo que se ha dicho en las declaraciones oficiales es que no se van a dar nuevos contratos de exploración; pero hoy existen 322 contratos petroleros, de los cuales 207 son de exploración y los otros 115 ya están en etapa de producción. De los primeros, 35 estaban suspendidos y se están dando los pasos para reactivarlos. Con estos contratos habrá actividad exploratoria por lo menos durante diez años, y producción de petróleo por lo menos para otros diez años.

En este punto es conveniente recordar la dinámica y los tiempos de los contratos petroleros, que se suscriben para períodos de 30 años, prorrogables por otros 10 o más.

La etapa inicial es de 24 meses, la fase de exploración de 6 años prorrogables por varios períodos de 2 años, y luego viene la etapa de producción que inicialmente es de 24 años. Ecopetrol, por ejemplo, tiene 265 sitios identificados con posibilidades de descubrimientos de hidrocarburos.

Hoy nadie sabe cuanto petróleo se va a encontrar con estos contratos. Si en uno de ellos aparece otro Cusiana, los demás pueden ser innecesarios; pero si no hay ningún descubrimiento importante, si se va a necesitar firmar nuevos contratos, posibilidad que ya planteó la misma Ministra de Minas. En otras palabras, es prematuro el debate sobre los nuevos contratos de exploración.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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