domingo 02 de octubre de 2022 - 12:00 AM

“Ciclorrutas ilegales”

En medio de todos los tecnicismos propios de un tema complejo, lo cierto es que las ciclorrutas han sido un rotundo fracaso en la ciudad, son un adefesio.

Después de mucho tiempo por fin se produjo el fallo dentro de la acción popular que instauró la Personería Municipal en relación con la construcción de las ciclorrutas en la ciudad.

Y se falló por el Juzgado 13 Administrativo Oral de Bucaramanga reconociendo una verdad advertida desde hace rato: que las ciclorrutas en algunos tramos son ilegales porque contravienen el Plan de Ordenamiento Territorial del municipio, que fueron mal diseñadas y mal construidas, que las que están sobre la calzada izquierda no son permitidas legalmente, en fin, según la sentencia, que las ciclorrutas de la ciudad “vulneran el derecho colectivo a la realización de las construcciones, edificaciones y desarrollos urbanos respetando las disposiciones jurídicas, de manera ordenada, y dando prevalencia al beneficio de la calidad de vida de los habitantes”.

En medio de todos los tecnicismos propios de un tema complejo, lo cierto es que las ciclorrutas han sido un rotundo fracaso en la ciudad, son un adefesio, no han servido para mejorar la movilidad de la urbe ni menos la calidad del aire. Entre otras razones, porque no son utilizadas por los ciclistas o biciusuarios, sino por motociclistas, vendedores ambulantes y ciudadanos incultos que hasta estacionan por allí sus vehículos.

En una medición proveniente del Área Metropolitana, ni siquiera el 1% de la población de Bucaramanga utiliza las ciclorrutas. Y nunca una encuesta en tal sentido ha superado siquiera el 3% de la ciudadanía, como para sostener que ese proyecto ha servido significativamente para algo. ¡No, claro que no! Hay que ser realistas: las ciclorrutas es un proyecto fallido, no han servido para nada, excepto para generar caos en las vías. ¡Ni pensar en hacer más!

Sin embargo, el extenso fallo deja muchos interrogantes: le plantea a la Alcaldía varias alternativas para superar esos problemas y se refiere a “armonizar” la obra de ciclo-infraestructura ya construida con las disposiciones del Plan de Ordenamiento Territorial de Bucaramanga. ¿Qué debemos entender por “armonizar”? ¿Algo así como hacer que los tramos ilegales se vuelvan legales, armonizándolos con el Plan de Ordenamiento Territorial? ¿No será mejor levantar las ciclorrutas ilegales?

La sentencia se refiere a solo tres sectores para intervenir, pero deja por fuera el tramo de la carrera 21, el peor de todos. Algo avanzamos, pero persisten las dudas. La Personería como accionante debería impugnar esa sentencia. ¡Ojalá!

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