domingo 10 de julio de 2022 - 12:00 AM

El crítico estado de la malla vial

Y que los trabajos no sean los de un simple reparcheo, como en ocasiones ha sucedido, sino que de verdad incluyan la recuperación y el mantenimiento de la vía, con señalización y todo.

Desde el mes de enero ya habíamos denunciado una gran cantidad de puntos neurálgicos de deterioro de la malla vial en la ciudad, y en la presente semana este periódico volvió sobre el tema, señalando otra gran cantidad de sitios llenos de huecos, baches y hundimientos.

En realidad, hay sectores que están muy feos, intransitables, y además algunos huecos han ocasionado graves accidentes de tránsito. Aunque la comunidad denuncia con frecuencia el deterioro de las vías de su barrio, por allá les toca esperar largo rato hasta que el sector sea incluido en el contrato de recuperación de la red vial.

A propósito de contratos, hay que señalar que ya terminó un primer contrato de arreglo de la cinta asfáltica y que ya se anuncia otro por más de $11.000 millones, según la Secretaría de Infraestructura municipal. Eso no está mal, claro que no, pero lo importante es que el contratista alcance a cubrir la mayor cantidad de sectores afectados por el desastre de sus vías, priorizando aquellas zonas donde los huecos y hundimientos ya son conocidos, algunos de los cuales llevan más de un año sin reparación.

Y que los trabajos no sean los de un simple reparcheo, como en ocasiones ha sucedido, sino que de verdad incluyan la recuperación y el mantenimiento de la vía, con señalización y todo.

Además de las zonas denunciadas por este periódico, hay unos huecos enormes sobre las calles 31 y 33 llegando a la carrera 33, y es penoso el estado de la vía en la calle 45 con carrera 22. Sobre la carrera 24 con calle 53 es imposible transitar, la vía es inservible. Y la carrera 19 en el centro de la ciudad está llena de baches.

No basta con haber arreglado toda la zona de la comuna 14, en el barrio “Morrorrico”. Ese arreglo fue importante, indudablemente, pero otras zonas de la ciudad exigen priorización y la urgente necesidad de reparar sus vías, para asegurar una movilidad segura y dinámica, pues la existencia de tanto hueco y hundimiento produce caos y congestión, además de su pésima presentación en el ornato de la urbe.

Si al mal estado de las vías se agrega la inutilidad de las ciclorrutas y también la incultura ciudadana, por momentos el panorama se torna caótico. ¡Pilas ahí!

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