domingo 19 de junio de 2022 - 12:00 AM

‘Huele feo’ un contrato en Girón

Es la típica modalidad de ‘pliegos sastre’, que se elaboran a la medida de un solo oferente; es el prototipo del contrato amañado, en donde se reparten coimas y dividendos entre el contratista inescrupuloso y el funcionario venal.

Empezó mal el proceso licitatorio para la contratación del servicio de aseo de las instituciones educativas públicas en el municipio de Girón. De lejos se nota que los pliegos de condiciones están amañados con el fin de dirigir el asunto hacia un solo proponente o, cuando menos, para restringir al máximo la presentación de varias propuestas.

En efecto, desde la Secretaría de Educación del municipio se está contratando por más de $5.000 millones la prestación del servicio de aseo de los colegios públicos, exigiendo una experiencia específica a los oferentes, quienes deben acreditar como “mínimo dos contratos para las actividades de aseo, servicios generales, mantenimiento y administrativos en establecimientos educativos oficiales adscritos a la Secretaría de Educación de Girón”. El oferente que no reúna esa experiencia tan particular, no quedará habilitado para contratar. ¡Así de sencillo!

Solo pueden participar, entonces, empresas que cuando menos en dos ocasiones hayan prestado el servicio de aseo en colegios oficiales de Girón, otras empresas no, así tengan mucha experiencia y trayectoria en el aseo de colegios en otros municipios o en instituciones educativas privadas. El direccionamiento es evidente, como resulta evidente que detrás de esa contratación se está fraguando un negociado.

Es la típica modalidad de ‘pliegos sastre’, que se elaboran a la medida de un solo oferente; es el prototipo del contrato que está amañado, en donde se reparten coimas y dividendos entre el contratista inescrupuloso y el funcionario venal.

Las denuncias ya se han hecho públicas desde el Comité de Transparencia por Santander y a través de la voz autorizada del ingeniero Rodrigo Fernández, quien no vaciló en señalar que “ese contrato de aseo no resultó muy limpio”, impresionado además por la desfachatez de la propia administración local. Manejan la contratación a su antojo y hasta se ponen en evidencia sin pudor alguno. Mientras tanto, por allá en la Alcaldía nadie da la cara y seguramente nadie dará explicaciones.

Y ahora menos, después de conocerse el último enredo del alcalde Carlos Román, cuya elección nuevamente fue declarada nula, esta vez por sentencia de la Corte Constitucional. Pobre Girón, con su interinidad jurídica y su perversa contratación.

APARTE: aplausos para nuestro “equipo del alma”, el Atlético Bucaramanga, por su honrosa presentación en finales. Y gloria para su hinchada fiel.

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