domingo 15 de diciembre de 2019 - 12:00 AM

Un “miércoles gris”

Los Aguilar y los Tavera seguirán mandando otro buen rato en Santander, desde la Gobernación y desde otros institutos.
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Política y judicialmente hablando, el miércoles pasado fue un día bastante difícil, por no decir nefasto para los intereses de los santandereanos. Finalizando la mañana se produjo la captura del exgobernador Hugo Heliodoro Aguilar por orden de la Corte Suprema de Justicia; y en la tarde un magistrado del Tribunal Superior de Bogotá impuso medida de aseguramiento de detención domiciliaria al gobernador Dídier Tavera. ¡Complicado!

El caso del coronel Aguilar se remonta a su condena por el delito de Concierto para Delinquir con fines de paramilitarismo, respecto de la cual ya cumplió parte de la pena hasta obtener su libertad condicional. Pero como estaba en la obligación de resarcir a las víctimas y no cumplió, la Corte decidió revocarle esa libertad ordenando su captura. Aguilar desatendió su compromiso de reparación alegando insolvencia económica, pero no tuvo empacho en ostentar su fortuna recorriendo las calles de la ciudad en un lujoso automóvil. ¿Se acuerdan de su paseo en el “Porsche” descapotado? ¡Maldita vanidad!

Y el proceso del gobernador Tavera se refiere al caso por las irregularidades en la contratación del Programa de Alimentación Escolar, PAE, de 2016, en donde ya fue condenado el contratista y otros involucrados esperan juicio. Al mandatario la Fiscalía le imputó los delitos de peculado y contratación indebida, y el Tribunal de Bogotá le impuso la detención en su residencia. Lo protege la presunción de inocencia, claro está, pero es innegable que se le complicó su situación jurídica.

Mal momento personal para Aguilar y Tavera, muy mal momento. Y un pésimo día para los santandereanos, recibiendo las noticias de los enredos judiciales de quienes fueron sus gobernantes, ahora privados de la libertad por sus vínculos con la ilegalidad y sus controvertidas acciones en la contratación estatal.

Sin embargo, a juzgar por los resultados electorales y las movidas políticas recientes, no todo es malo para ellos. Los Aguilar y los Tavera seguirán mandando otro buen rato en Santander, desde la Gobernación y desde otros institutos. Nada qué hacer, una ciudadanía sin memoria decidió elegir en las urnas a otro hijo de Hugo Heliodoro, y los acuerdos políticos favorecieron a Dídier en la corporación ambiental. ¡Seguirán mandando!

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