domingo 29 de diciembre de 2019 - 12:00 AM

Unas ratificaciones impensadas

no deja de causar asombro un gabinete continuista en los temas neurálgicos que tienen a la ciudad sumida en el atraso y la anarquía.
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Se avecina la posesión del nuevo gabinete en Bucaramanga y por supuesto que ya se conocen la mayoría de nombres que acompañarán al mandatario electo en su proyecto de regir los destinos de la ciudad. Algunos nombres nuevos, como en la secretaría de hacienda y la administrativa, o en el instituto de empleo, y varias, muchas ratificaciones.

Todo indica que se ratifica a Juan Pablo Ruiz en la Dirección de Tránsito, a pesar de la evidente crisis que padece la urbe en movilidad y de la ausencia de autoridad en el control del tráfico; que también se ratifica a Emilcen Jaimes en la gerencia de Metrolínea, un ente quebrado y sin solución a la vista; y que se ratifica a Consuelo Rodríguez en la dirección del instituto de deportes, a pesar del desorden en el manejo de las ligas. Se rumora, además, que la abogada Alba Navarro, hasta ahora secretaria del interior, pasaría a la oficina de espacio público, algo así como un traslado con cara de ratificación, pues esa oficina pertenece a la secretaría del interior.

En medio de esas impensadas ratificaciones, reconforta saber que Ana Leonor Rueda continúa al frente de la secretaría de educación y que Néstor Rueda sigue en cultura.

¡Pero bueno!, digamos que el ingeniero Juan Carlos Cárdenas quiere mantener la línea oficial de su mentor Rodolfo Hernández, que quiere preservar su legado y quiere continuidad en los proyectos. Esa es una buena intención. Pero lo que sí genera perplejidad, por decir lo menos, es que en los despachos donde la ciudad tiene sus mayores problemas, como la movilidad, el transporte y el espacio público, persistan los mismos personajes cuyas ejecutorias no han sido las mejores. Y si se tratara de hablar de continuidad, pues entonces el mensaje no es alentador, ya que se supone por pura lógica que lo que viene funcionando mal debe cambiarse y punto. Pero aquí no, aquí seguirán los mismos en el escenario caótico. ¡Absurdo!

Buenos designios para Cárdenas y su equipo de colaboradores, aunque no deja de causar asombro un gabinete continuista en los temas neurálgicos que tienen a la ciudad sumida en el atraso y la anarquía. ¡Mucho cuidado!

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