domingo 05 de julio de 2020 - 12:00 AM

¿Y del desfalco a Idesan, qué?

Pero el tema no es solamente la investigación contra los funcionarios cuestionados. El tema es que se sepa toda la verdad acerca de los beneficiarios de esos créditos
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Corriendo el mes de octubre del año pasado supimos de un escandaloso carrusel de créditos otorgados irregularmente en el Instituto Financiero para el Desarrollo de Santander, Idesan, en el que aparecían seriamente comprometidos el gerente de entonces, Gilberto Mendoza, y otros altos funcionarios de la entidad.

De allí se supo que se gestionaron préstamos y se otorgaron millonarios créditos sin las debidas garantías a servidores públicos y familiares de diputados. Peor aún, se descubrió que empresas beneficiadas con grandes empréstitos, ni siquiera tenían su actividad económica en Santander. ¡Malos manejos, riesgo financiero y detrimento patrimonial!

Por todas esas irregularidades y presuntas infracciones cometidas, el gerente Mendoza renunció; y luego la Contraloría Departamental ordenó la suspensión del financiero Andrés Solano y del jurídico Hermes Fernando Rico. También de manera preliminar el ente de control confirmó hallazgos fiscales por más de $12.000 millones en ese festival del despilfarro. ¡Y hasta ahí sabemos!

Porque después de eso, no es mucho lo que se sabe. En la Fiscalía cursa una indagación penal en un despacho de la Unidad de Administración Pública, sin resultado alguno hasta el momento. Pasa el tiempo y no se resuelve nada, no hay vinculaciones, tampoco imputaciones, nada trascendente. Y eso que las evidencias existen, pues antes del confinamiento se recolectaron valiosos elementos de prueba.

Pero el tema no es solamente la investigación contra los funcionarios cuestionados. El tema es que se sepa toda la verdad acerca de los beneficiarios de esos créditos y otros desembolsos, las circunstancias en que fueron aprobados, y la tramoya que montaron en realidad para beneficiarse unos y otros. Ahí está el préstamo de mucho dinero al señor Fabián Rolando Méndez, esposo de la diputada Marggy Carolina Rangel, quien terminó manejando la plata a su antojo y bajo sus propias condiciones. Si la diputada Rangel tuviera un poquito de dignidad, hace rato habría renunciado a su investidura. Pero ni ella ni su esposo saben lo que significa esa palabra.

Y para rematar los abusos en la entidad, por ahí ronda también el millonario crédito de tesorería al municipio de Girón por la “bicoca” de $25.000 millones, que involucra al exalcalde John Abiud Ramírez, en irresponsable actitud con las finanzas de la municipalidad.

¡Al Idesan se lo robaron, y los ladrones están sueltos!

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