Publicidad

Miguel Angel Pedraza
Sábado 17 de febrero de 2024 - 12:00 PM

Y del fallido contrato de alumbrado qué

Compartir
Imprimir
Comentarios

Es innegable que en la pasada administración se presentaron muchos problemas con el alumbrado de la ciudad, y todo como producto de un contrato tramitado por la Alcaldía a través de la Bolsa Mercantil de Colombia, el cual tuvo todo clase de reparos, incumplimientos e irregularidades.

De por sí, nunca se supo con claridad la secuencia del trámite contractual y la adjudicación al contratista, amparados en la perversa reserva alegada por la Bolsa Mercantil. Y además fue un contrato con enormes tropiezos en su ejecución, de cuatro fases previstas solo se cumplió la primera, desde su inicio se anunciaron sanciones, la interventoría fue suspendida, tuvo muchos retrasos, en fin, un “contrato fallido”, como para no tildarlo de corrupto. Y que se sepa, hasta ahora ese contrato no ha sido liquidado.

Desde entonces la ciudad presenta interrupciones en su iluminación, las quejas en barrios y comunas sobre esa problemática son reiteradas, sectores sin luz en la noche y algunas bombillas prendidas durante el día. ¡Todo tan inverosímil!

Lo grave es que por momentos seguimos igual. No es culpa de esta nueva administración, pero siguen los apagones con intermitencias, la autopista sin luz es realmente peligrosa, y hay lugares que permanecen varios días en la penumbra.

El concejal Luis Ávila continúa denunciando todas esas anomalías en la prestación del servicio público de alumbrado, tal como lo hacía desde el pasado gobierno. Después de las denuncias viene el mantenimiento, el arreglo y llega la luz, y a las semanas otra vez la zona se queda a oscuras.

Eso del alumbrado público inteligente fue otra mentira más de las muchas que nos dijeron alrededor de la “Bucaramanga tecnológica” o “Smart City”, en donde al final nos vendieron unas luminarias viejas y nos instalaron un equipo de monitoreo inservible. Eso no puede seguir así, es urgente la intervención de la actual administración ante esta problemática porque de verdad que en ocasiones reina la oscuridad en la urbe, y eso es sinónimo de peligro, inseguridad y miedo, y también de ineficiencia.

Otro reto para el alcalde Beltrán, la cuadrilla del alumbrado tendrá mucho trabajo, pues una ciudad iluminada es una ciudad segura. O cuando menos aparenta serlo.

Mientras tanto, ¿qué pasará con el “fallido” contrato? Hay que liquidarlo, sí, pero persisten las dudas sobre la utilidad de la tecnología implementada. ¡Preocupante!

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whastapp acá.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad