jueves 03 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Construir ciudad

Uno de los problemas graves que tiene la ciudad, es el sistema masivo de transporte público. Este sistema ya no es viable; se encuentra en condiciones difíciles que hacen imposible el pago de sus deudas, generando dificultades en los tiempos de desplazamiento de los ciudadanos. Esta situación ha incidido en el crecimiento del número de motos y en el transporte pirata, que la gente tiene que tomar para poder llegar al trabajo o llevar a sus hijos a los centros de educación. Cada día crecen las dificultades para la movilización de la gente en el Área Metropolitana. El tiempo de traslado se ha triplicado por la lejanía de los trabajos.

Frente a estas circunstancias, el Área Metropolitana, en cuya junta se encuentran los cuatro alcaldes de los municipios, no ha tenido la capacidad de entender la gravedad del problema para poder proyectar alternativas de movilización masiva, que permita mejorar las condiciones de vida de miles de personas que se trasladan a diario. Plantear un observatorio urbano, y unas mesas de trabajo dónde participen universidades y gremios que tengan que ver con el tema, van a permitir no solo, instrumentalizar la participación ciudadana y el conocimiento, sino darle al Área Metropolitana herramientas de planificación que permitan una respuesta efectiva al problema.

A esta situación, se unen los impactos que nos dejó la pandemia, con el aumento de la pobreza y el desempleo y un sector productivo, fundamentalmente la micro empresa. Es para las ciudades y el gobierno nacional un compromiso sin precedentes. El gobierno adelanta la reforma tributaria, que esperamos que los superricos, las multinacionales y el partido liberal, entiendan que los que más tienen, son los que deben pagar impuestos para poder invertir en lo social, como alternativa real para mejorar las condiciones de vida de millones de colombianos. Igualmente se adelanta la reforma agraria, que va a permitir que miles de campesinos vuelvan a sus tierras y se mejoren las condiciones de soberanía alimentaria, con beneficio para los consumidores. El futuro de la ruralidad se juega en las ciudades, al hacer suya la política de conectar el campo con la ciudad.

La apertura comercial con Venezuela, nos beneficia. Santander fue en épocas pasadas el soporte industrial y comercial para los negocios con el hermano país. El apoyo al sector productivo lo podemos obtener de las universidades, en especial de la UIS. La investigación aplicada a las necesidades del sector, puede generar una dinámica que desarrolle y consolide el sector industrial.

Tener ciudades con capacidad de entender sus realidades y dar solución a los problemas, van a propiciar el empoderamiento de la ciudadanía, que va a contribuir desde la ciudad, a la consolidación de la democracia.

lama0868@yahoo.com

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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