jueves 05 de enero de 2023 - 12:00 AM

Elecciones regionales y desafíos del cambio

Culmina el 2022 y ya se levanta el bochinche electorero con los apetitos de reconocidos personajes herederos de la profunda decadencia moral, cultural y política que invadió el proyecto neoliberal desde finales de los años 80 a Santander, al país y al mundo.

La cultura política se convirtió en el brillo del dinero, ha sido el centro de la deformación del pensamiento humanista y progresista con el abandonó de valores y principios de la democracia, la solidaridad y las relaciones colectivas, dando paso a la vulneración de todo el marco normativo del servicio público que abrió la compuerta al enriquecimiento ilícito y la dinámica criminal de la corrupción desde el poder.

Esta situación explica en gran parte la tremenda desigualdad social y la impunidad en la corrupción administrativa. Son acumulados que se han posicionado en el seno de las diferentes formas de organización de nuestra sociedad sin distingo: los partidos políticos, organizaciones sociales, gremiales y las propias instituciones públicas.

Nuestra sociedad enfrenta el desafío de rescatar la política como bien público con nuevos y probados liderazgos que garanticen idoneidad, pulcritud, propuestas colectivas y alianzas programáticas refrendadas en consultas ciudadanas. Santander y Colombia requieren un pacto por el cambio en la gestión pública con mayor participación del sentir ciudadano regional con sus prioridades.

El llamado es a participar en la construcción de una verdadera alternativa electoral local y departamental, cuando se avecinan en septiembre nuevas elecciones de alcaldes, gobernadores, concejales, diputados, ediles, comités, corporaciones ambientales y consejos de participación.

El poder local es el camino a la edificación del desarrollo democrático y territorial, nos permitirá mejorar el trabajo decente, la educación de calidad, la buena prestación de los servicios de salud, el fomento a los talentos culturales, del arte y el deporte, la defensa de nuestros derechos ambientales y el desarrollo territorial.

Es la oportunidad de articular la región con el proyecto de nación que está naciendo en el gobierno de Petro con el plan nacional de desarrollo. Necesitamos un verdadero cambio de gobierno territorial con sentido de transformación y esperanza de Paz Total.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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