jueves 07 de febrero de 2019 - 12:00 AM

Estado inepto exacerba enfermedad en Santurbán

Tantos conflictos de interés han dinamizado la posibilidad de la explotación minera en Santurbán y sus inmediaciones, cual fiebre del oro, que muchos están dispuestos a desconocer e infringir la legislación en materia de protección ambiental y a atropellar a las comunidades desconociendo el principio de la priorización del agua para el consumo humano. La normatividad ambiental vigente hace indefendible e inviable cualquier pretensión minera en Santurbán y sus ecosistemas circunvecinos complementarios, por encima de las bocatomas de nuestro acueducto metropolitano. Así como en presencia de los factores protectores de la enfermedad (implícitos en los llamados estilos de vida saludable) y, dado el caso, su detección temprana, la afección difícilmente prospera -sin desconocer el principio de la multicausalidad-, de la misma forma si un Estado colombiano eficaz hace cumplir la normatividad ambiental (prevención), ningún proyecto minero (enfermedad y muerte) pasará en Santurbán y sus inmediaciones. Solo en ausencia del Estado colombiano o en presencia de uno inepto, no protector de sus ciudadanos, prosperará la minería por encima de las bocatomas de nuestro acueducto, y en ese escenario tendríamos que acudir a todos los mecanismos legales constitucionales (a modo de cuidados intensivos), incluso internacionales, para subsanar la afección. Y si se aprobase la minería en Santurbán, esta como foco primario de un cáncer haría metástasis a los 36 ecosistemas de páramos de nuestro país. Las mineras por su parte anestesian y aplican “pañitos de agua tibia” a las comunidades con todo tipo de prebendas, en franca suplantación del Estado ausente, para que sus lugareños otorguen la licencia social a sus proyectos; cuando despierten caerán en la cuenta de la situación irremediable con la venta de sus órganos vitales. Trasplantes de páramos jamás habrá. No he conocido el primer coterráneo, sería suficiente con las foráneas mineras, que crea en la “minería bien hecha” en el páramo, que no tenga un claro interés minero en Santurbán.

Ningún ciudadano consciente debe servir de vector, ni de germen, para la propagación de una epidemia.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad