jueves 02 de septiembre de 2021 - 12:00 AM

¿La captura del estado, hasta cuándo?

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En Colombia estamos viviendo una época de graves atentados contra el interés ciudadano, se está destruyendo el patrimonio ambiental, económico y social. Los signos de nuevas campañas electorales para elecciones en 2022 de presidente y congreso de la república se ven acompañadas de gravosas decisiones de uno de los peores gobiernos que ha sufrido Colombia en toda su historia. Hoy Colombia desde las más altas esferas del gobierno y del estado, está hundida en el caos y la corrupción, el erario público saqueado y burlada la justicia.

Y quieren repetir sopa con candidaturas engañosas para seguir con la misma receta neoliberal, violencia, pobreza y desigualdad. Quieren mantener el camino fácil del atajo y el crimen impune con violencias contra el bien común, individual y colectivo, delitos que proliferan contra los derechos humanos, la decencia y la democracia.

El protagonismo lo ejercen influyentes actores de gremios y multinacionales que se instalaron en un gobierno corporativo desde el poder político uribista. Son ellos quienes deciden la política pública. Estas malas prácticas corporativas desnaturalizan las funciones de defensa del interés público a cargo del estado e impiden el derecho de progresividad de los derechos sociales. La voracidad del neoliberalismo depredador quiere mantener la captura del estado para sus propios y particulares intereses.

Esta gran élite con la política neoliberal pretende consumir al pueblo colombiano en la desesperanza, la exclusión, la pobreza y la desigualdad social. Eso explica la captura de los diferentes organismos de control en el vergonzoso papel tapando la corrupción, convertidas en frondas burocráticas del clientelismo que destruyen la democracia, la división de poderes y la justicia.

En los ambientes políticos se percibe que llegó la hora de poner fin al gravísimo daño nacional causado por el desgobierno uribista y la violencia institucional. Santander y Colombia tienen el derecho de construir una opción política y social de futuro con oportunidades de paz y bienestar social para todos, un pacto nacional democrático alternativo que haga realidad un nuevo proyecto de nación en cada territorio para el futuro próspero de las próximas generaciones.

jcastellanospulido17@gmail.com

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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