jueves 02 de noviembre de 2023 - 12:00 AM

Movimiento Cívico Conciencia Ciudadana

La educación, una tarea para formar ciudadanos libres

“Qué remedio puede emplearse contra los males que nos afligen o nos amenazan? Ninguna dolencia social debe combatirse con un solo remedio, pero diré uno: la educación.” Concepción Arenal, periodista, pensadora y poeta española, (1820-1893). Para el actual gobierno la educación es una prioridad fundamental. Se adelanta en diálogo con las universidades públicas, para la reforma de la ley 30. Como una de las propuestas se busca hacer un cambio profundo en la formación y desarrollo de las actitudes ciudadanas, desarrollo del conocimiento al más alto nivel, además de formar integralmente a los jóvenes como agentes de cambio ético y conciencia social. Las humanidades y la cultura, son una prioridad en el proceso educativo. Otro aspecto que se considera en este proceso es el reconocimiento de su región y su integración al estudio de sus prioridades. Un mayor sentido de pertenencia permitirá un aporte al desarrollo social y económico de la región.

En la educación primaria y secundaria, el interés está en mejorar su calidad, el desarrollo de infraestructura, la capacitación y dotación de los elementos pedagógicos y el acceso a nuevas tecnologías que faciliten al maestro su trabajo de formar en este nuevo ciudadano. Guiar a los niños en los procesos de creatividad e innovación, sensibilizarlos con el arte y la cultura y enseñar la historia de la región y del país, son parte de esa nueva visión de país, que quiere un sistema educativo que responda a las necesidades que se tienen de formar unos ciudadanos sensibles, solidarios y comprometidos con sus territorios.

Una propuesta en un contexto donde los males de la sociedad se manifiestan en la desigualdad, la pobreza, el hambre y el despojo de tierras a miles de familias campesinas. Son tantos los intereses y la avaricia de una élite que se alimenta con los recursos fundamentales para la vida de millones de personas. Males que nos amenazan, y que son consecuencias de la violencia, la corrupción y el narcotráfico, contexto en el cual se anidan las castas y clanes políticos, que junto con las élites le han hecho un daño profundo a la democracia.

lama0868@yahoo.com

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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