jueves 13 de mayo de 2021 - 12:00 AM

¿Qué hacer?

Escuchar este artículo

El 28 de abril de 2021, marcó un punto de no retorno en la manera como los colombianos hemos venido recibiendo, desde el gobierno central sus proyectos.

Una juventud que entre los 14 y los 26 años representa el 42.1 % del total de la población del país, es el grupo que lidera las manifestaciones de inconformismo y rechazo a las medidas, dictadas desafortunadamente desde el FMI (Fondo Monetario Internacional) y el BM, (Banco Mundial).

La camisa neoliberal con la cual nos tienen arropados, y llevados tal vez como con nariguera, es incapaz de comprender los anhelos de: paz, justicia social, acceso a la educación, al disfrute del arte, a la protección de nuestros emblemáticos páramos, como fuente indiscutible de vida en todos sus niveles, sin excepción.

Para los dueños del país, una ínfima proporción del total, no más del 1% de todos los colombianos, quienes viven en sus urnas de cristal, y que tristeza la clase política, la cual elegimos equivocadamente porque son ellos en su gran mayoría, quienes proponen reformas para terminar de acabar con las micro empresas, con la salud como bien de todos, la educación y los alimentos básicos que dejarán de serlo. Todo esto para ofrecérselo al dios dinero, único objetivo de sus tristes vidas.

Un gobierno indolente, incapaz de dialogar, apoyado en el terror y la fuerza, gracias a las redes sociales ha quedado al desnudo ante los nacionales y el mundo entero.

Ya es imposible que sigan mintiendo. Cali, como epicentro extendido hasta el Cauca y el eje cafetero, la minga indígena, Bogotá, las Costas, Nariño, los Santanderes, están demostrando que la nueva generación de formadores de opinión, no serán nunca más, los viejos y rancios partidos políticos.

Como en los tiempos de José Acevedo y Gómez, este es el momento de la unidad en torno a lo esencial para existir como país, pensar con serenidad, no dejarse provocar. La hora ha llegado.

gopeor@gmail.com

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad