viernes 16 de julio de 2021 - 12:00 AM

Resistencia

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En esta Colombia de siempre, los jóvenes son hoy los protagonistas en las calles de éste país. Esta juventud lleva en la piel el sufrimiento y el dolor de sus familias, desplazadas y víctimas de la violencia rural y urbana. Ellas, han llegado a poblar los cinturones de pobreza y miseria en las ciudades. La falta de políticas de Estado que generen condiciones sociales mínimas para éstos sectores, ha venido incubando una situación social, que hoy con la pandemia se ha agudizado. Miles de jóvenes se toman las calles y plazas públicas, participando activamente en las protestas contra la indolencia de un gobierno que los ha ignorado.

La respuesta al paro nacional no fue el diálogo sino la violencia. Muertes, desapariciones, heridos y violaciones, son el resultado de más de 40 días de paro. Ante tanta barbarie, las organizaciones sociales piden la presencia del CIDH, quienes en su visita documentan los hechos, escuchan a las víctimas y al gobierno, generando en su informe 41 recomendaciones, que van desde la separación de la policía del Ministerio de Defensa, hasta la puesta en libertad de todos los detenidos en las manifestaciones. El gobierno rechaza el contenido mismo del informe y las recomendaciones que hace el CIDH por la violación de los derechos humanos.

Igualmente, la Misión de Observación Internacional, SOS Colombia, hace presencia en el territorio nacional. Con delegados de 12 países, la comisión recoge información sobre la violación de los derechos humanos, violaciones graves, sistemáticas y generalizada contra los participantes en las marchas del paro nacional. Hay igualmente recomendaciones, que coinciden con las pronunciadas por el CIDH.

El gobierno simplemente rechaza las recomendaciones de las misiones internacionales, sin prever las implicaciones que tal actitud le puede generar al país. Su posición negligente, parte de la imposición de una dictadura civil que viola los Derechos Humanos, el Estado Social de Derecho, y captura los organismos de control. Un gobierno que desprecia a una juventud que hoy pide justicia social y oportunidades que le permita recuperar sus sueños. Una juventud dispuesta a resistir en la calle, como único espacio para recuperar la democracia. En la calle crecen las razones para la existencia y la dignidad humana.

lama0868@yahoo.com

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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