jueves 01 de julio de 2021 - 12:00 AM

Revocatoria?

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Frente a la retoma del proceso de revocatoria del Alcalde de Bucaramanga, consideramos que hay otras preocupaciones y prioridades que tenemos que resolver: el hambre, la pobreza, el desempleo, la educación y la salud y una juventud sin oportunidades y sin futuro. Situación social acumulada que se agudiza con la pandemia y se expresa con la movilización social.

Consideramos que no es el momento de revocatorias. El país atraviesa por una de sus peores crisis, que nos convoca a la reflexión y al compromiso por hacer de nuestro territorio un espacio de paz, de justicia y equidad. Son muchos años de violencia, corrupción y de narcotráfico. Hoy hemos llegado al extremo de tener una democracia acorralada, una dictadura de corte civil donde se violan los derechos humanos, se copta la justicia y los organismos de control.

Ya en comunicado del 21 de febrero del año en curso, nos habíamos manifestado frente a lo inoportuno de la propuesta, por las condiciones sociales que vive el país, y la utilización de la Ley como instrumento de la politiquería y la corrupción. Un oportunismo propio de los huérfanos de poder. La buena imagen del Alcalde de Bucaramanga, en el más de un año de mandato, periodo en medio de la pandemia y el paro nacional, no demuestra el descontento que afirman sus detractores, quienes lo acusan de incumplimiento del programa de Gobierno.

Reiteramos la invitación a la ciudadanía y sus organizaciones, sin perder el espíritu de participación, control ciudadano y lucha contra la corrupción, a movilizarnos y respaldar positivamente sus programas de orden económico, social, cultural, de infraestructura y seguridad ciudadana que contribuyan en el proyecto a hacer realidad los espacios de democracia y bienestar humano propios del derecho a la ciudad que todos queremos.

En lugar de la revocatoria, promovamos una mesa de concertación, que nos permita convocar a todos los sectores sociales, económicos e institucionales, para que unitaria y solidariamente iniciemos un camino de reconciliación y diálogo. Solo hablando, escuchando y respetando al otro, podemos iniciar un proceso de búsqueda de alternativas que abran caminos de solución a los problemas que hoy afectan a los jóvenes y a centenares de familias que viven en la miseria y la pobreza.

lama0868@yahoo.com

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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