Publicado por: Omar Rangel
Buscando elementos de juicio que me permitieran sentar una posición acerca de la salida de Grecia de la Unión Europea, ahora que esta parece definitiva y varios economistas sugieren que es de hecho el mejor escenario posible para el país. Me encontré con un argumento de autoridad que, si bien no es la respuesta a la pregunta, tiene hoy toda la vigencia y apunta de manera perfecta a la génesis de los problemas no sólo griegos, sino mundiales. Estas son algunas de las consideraciones que hizo Aristóteles en su libro “La Política” acerca de las bases sobre las que se debe fundar un orden político exitoso y estable:
“Es manifiesto, por tanto, que la comunidad política administrada por la clase media es la mejor, y que pueden gobernarse bien los Estados en los cuales la clase media es numerosa y más fuerte, si es posible, que las otras dos juntas, o por lo menos que cada una de ellas, pues así, sumándose a cualquiera de ellas, inclina la balanza e impide los excesos de los partidos contrarios. De aquí que la mayor fortuna para un Estado consiste en que sus miembros tengan un patrimonio moderado y suficiente, ya que donde unos poseen en demasía y otros nada, vendrá o la democracia extrema o la oligarquía pura, o bien aún, como reacción ante ambos excesos, la tiranía. De la democracia más violenta, en efecto, así como de la oligarquía nace la tiranía, pero con mucha menos frecuencia de las formas de gobierno intermedias y de sus afines… Y las democracias son más seguras y permanentes que las oligarquías, debido a que su clase media es más numerosa y tiene una mayor participación en el gobierno; en cambio, cuando no hay clase media y los pobres exceden en número, sobrevienen los problemas y el Estado pronto llega a su fin”.
Sin embargo, en un mundo en el que la banca internacional tiene la sartén por el mango, estos argumentos se pasan por alto. Sometido a las políticas de austeridad, el gobierno griego no tiene margen de maniobra y se sume en la crisis más honda de su historia reciente. La democracia es un sistema de gobierno vulnerable, que depende de una clase media sólida para prosperar. Como lo señaló Aristóteles: “cuando no hay clase media y los pobres exceden en número, sobrevienen los problemas”.









