viernes 20 de enero de 2023 - 12:00 AM

Óscar Rey Vesga

ChatGPT: El futuro del mundo y la educación

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Columna de
Óscar Rey Vesga

Es la tecnología de moda, muchos lo ven como un juego, aunque otros dicen nunca había oído hablar del término, hasta ver con sus propios ojos lo que este sistema de inteligencia artificial puede hacer por nosotros. Tiene capacidad para brindarnos información, desde recetas culinarias hasta textos académicos, pasando por programar código y hasta mensajes de amor o poemas. Inténtenlo ustedes mismos, es realmente fascinante. Y entre más desarrollada sea la conversación, mejor serán sus resultados. A este sistema se le suman una decena de proyectos similares como Chinchilla, Bloom y Jasper por solo nombrar algunos.

Victor Lee, profesor asociado de educación del Stanford Accelerator for Learning destaca la importancia para los educadores en el uso de esta tecnología. Según él, es esencial validar sus posibles usos basados en las experiencias de educadores, padres, estudiantes y académicos, para encontrar los casos más pertinentes y valiosos de la inteligencia artificial en un sistema educativo cada vez más complejo. Aunque las noticias y opiniones sobre el sistema inundan medios de comunicación y conversaciones informales, generalmente advirtiendo riesgos, esto hasta ahora comienza, muchos académicos plantean rechazo y prohibición, en especial para prevenir el plagio académico. Sin embargo, soy un convencido que así como paso con Wikipedia o Google para buscar información, será más poderoso en la medida en que sea acogido por esta industria.

¿Qué se podría hacer con esta herramienta en colegios y universidades? Mucho, ciertamente, aunque no para lo primero que se viene a nuestras mentes, ensayos académicos. Según la Johns Hopkins University, estos parecen estar escritos para un profesor de secundaria, pero especialmente porque carecen de “alma”, son planos y ambiguos. Otra sería la respuesta para recibir retroalimentación del ensayo, gramática y estructura; poderoso para generar ideas sobre cualquier tópico; para contrastar datos, textos o eventos históricos; para ayudar estudiantes con dificultades académicas como si fuese un asistente escolar.

Consideremos cuidadosamente su impacto y tomemos medidas para garantizar que se utilice de manera ética y responsable, inclusive desde nuestras casas probarlo, usarlo y comprenderlo.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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