miércoles 05 de febrero de 2020 - 12:00 AM

Confianza y Esperanza = Reconciliación

La invitación del programa PAR es muy simple: Creer que yo puedo ser agente de cambio desde lo cotidiano, construir siempre desde un enfoque propositivo...
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Columna de
Óscar Rey Vesga

La semana pasada planteaba la idea de una autora y profesora americana que nos invitaba a soñar y a desarrollar nuestra “esperanza”; concluíamos que debemos actuar y no solo esperar que otros hicieran por nosotros. Mientras esta columna se publicaba, daba inicio el Hay Festival en Cartagena, en donde la Fundación Gabo invitaba a los medios a conocer el Programa Alanzas para la Reconciliación de la USAID y ACDI/VOCA, organismos dedicados al crecimiento económico sostenible en más de 140 países, incluido Colombia. Una constante encontré en estos espacios: la “confianza” es elemento fundamental para la reconciliación en Colombia.

No es el color de la piel, vivir en el campo o en la ciudad, lo que nos divide como país, el programa muestra que es nuestra posición política y luego la económica lo que lo hace. Los colombianos no creemos en los partidos políticos, los gobiernos nacional o local (90,9%), interesantemente tampoco creemos en los sindicatos o los empresarios (87%). Estamos tan divididos que poco creemos en los medios de comunicación (82%), el ejercito (62,5), la iglesia (53%) y ni siquiera nuestros vecinos (78,3%). ¿Cómo vivimos felices o por lo menos tranquilos si no creemos en nadie?

La invitación del programa PAR es muy simple: Creer que yo puedo ser agente de cambio desde lo cotidiano, construir siempre desde un enfoque propositivo y positivo, darle menos eco a los disociadores, asi como compartir pensamientos con familia, compañeros y amigos. Creo que es una lastima que iniciativas poderosas, como esta y muchas otras (Cómo Vamos, por ejemplo), no sean de público conocimiento y por el contrario sean víctimas de criticas partidistas sesgadas o beligerantes. Philip Tetlock, profesor de la Universidad de Pensilvania, plantea que cuando no hay datos, la ideología lidera la política pública, la realidad se acomoda a creencias, no evidencias.

La conclusión es entonces que la confianza genera esperanza y la esperanza nos dará reconciliación. Unamos esfuerzos, celebremos la diversidad, aprendamos a dialogar. Aprendamos a confiar, a confiar en los confiables. Usted escoge, escoja bien.

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