viernes 15 de julio de 2022 - 12:00 AM

El docente postpandemia

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Columna de
Óscar Rey Vesga

En estos últimos dos años se han escrito cientos de noticias, estudios y columnas de opinión que pusieron la lupa en todas las instituciones educativas, sus proyectos, sus docentes, infraestructura y finanzas, frente al reto que significó la pandemia. El mercado educativo está siempre en movimiento y los padres exigen cada vez más y mejores proyectos educativos que lleven a la niñez y juventud a vidas exitosas.

Durante dos períodos académicos, muchos colegios privados en el país decidieron combinar la enseñanza presencial y la virtual como respuesta a la solicitud de padres de familia que querían hacer que su dinero valiera viendo a sus hijos ocupados, sentados frente a un computador y al profesor trabajando, dictando clase. En el caso de los colegios públicos, la realidad fue más cercana a “hagan lo que puedan” con lo que tienen. Aunque los resultados fueron distintos en la educación pública y en la privada, quedan para ambos modelos educativos grandes retos al largo plazo.

Ahora, en postpandemia, es claro que hay elementos de los modelos educativos actuales que tienen que cambiar y uno de ellos es definitivamente el rol del docente. Un docente de calidad requiere tiempo de bienestar dentro y fuera de la institución, desde menos cantidad de clases hasta más tiempo de preparación para ellas; debe ser partícipe en la toma de decisiones escolares, del diseño de la estrategia escolar y las políticas institucionales; debe ser tratado con empatía y respeto, pues es claro que sin ellos no hay aprendizaje escolar.

Las decisiones que se toman en un colegio impactan no solo a estudiantes, también a sus familias y por supuesto a los docentes. Atrás quedo la época en las que las decisiones eran solo del gobierno, juntas de padres o dueños de colegios. Pospandemia o no, millenial, generación X o mayor, si queremos educación de calidad para nuestros hijos, empecemos con los docentes.

Nota al margen:

Me entristece ver el cierre de instituciones educativas, públicas o privadas, como el caso de La Quinta del Puente, gran referente de calidad en nuestra región. Una gran pérdida para Santander y para el país.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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