miércoles 04 de mayo de 2022 - 12:00 AM

El futuro de Twitter

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Columna de
Óscar Rey Vesga

Es difícil entender los reales motivos del Elon Musk, dueño de Tesla y SpaceX, al comprar Twitter por la astronómica suma de 44 billones de dólares. “La compra de Twitter por Musk hace que un servicio esencial sea aún menos transparente y más irresponsable” fue uno de los tantos mensajes que expertos en el mundo tecnológico hicieron públicos al enterarse de la noticia. De manera casi paralela, y muy por el contrario, el nuevo dueño de Twitter dice que la libertad de expresión es hoy “extremadamente importante para el futuro de la civilización”, y afirma que quiere una red más permisiva, prohibir el bloqueo de cuentas y la eliminación de contenidos al abrir su algoritmo al conocimiento público. ¿A quién creerle?

Aunque no soy usuario activo de Twitter, la considero una red agresiva y sin control alguno, cuyas consecuencias para quienes la usan intensamente aún están por verse. Algunos de los temas que se debaten con esta compra son: la desinformación y su impacto, la responsabilidad de las plataformas tecnológicas con sus usuarios, el rumbo de la sociedad en general y hasta dónde pueden los multimillonarios buscar poder e influencia a cualquier precio. Recordemos que Elon tiene ya tanto poder en esta red que criptomonedas o inclusive las acciones en sus compañías suben y bajan según lo que escribe en un trino. Su apuesta por casi cero control tiene tanto adeptos como críticos. Por un lado, los partidos políticos de derecha creen que la libertad de expresión solo ayuda a la izquierda, mientras que reguladores del mundo entero buscan formas para controlar las redes sociales y obligarlas a asumir una mayor responsabilidad por el contenido que se publica.

Algunas de las apuestas posibles son un modelo por suscripción con grandes libertades, muy en contravía de las redes sociales gratuitas; la posibilidad de que usuarios ofrezcan sus datos y ganen dinero por esto y la potenciación de las criptomonedas como medios de pago no controlados. Será nuestra responsabilidad aprender a usar Twitter nuevamente, y ser conscientes de que los efectos de lo que publica y consume recae en nosotros mismos. ¿Tendremos ese nivel de madurez?

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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