lunes 30 de octubre de 2023 - 12:00 AM

Puno Ardila

Cuando solo jugamos bajo nuestras reglas

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Columna de
Puno Ardila

Ese enfrentamiento no es por religión—dijo Catalina Arana—, porque mientras uno cree en este, el único dios verdadero, y aquel cree en aquel otro, también el único dios verdadero, como todos los dioses de todas las religiones de este planeta.

—No, este sangriento conflicto, desde hace muchísimo tiempo, es por territorio, que significa poder, y poder significa dinero —dijo el ilustre profesor Gregorio Montebell mientras dejaba ver su rostro detrás de un libro de Christopher Hitchens—. Entonces ahí tiene usted la prueba de que sí se trata de un conflicto por religión.

—Pero ninguno habla de religión —insistió Catalina Arana.

—Por supuesto que sí, Catalina. Es más, le voy a citar aquí una secuencia de frases con las que pretenden justificar sus actos, que están circulando por ahí, en internet, de creyentes de alguna de las religiones que aparecen en el conflicto, y que pueden ilustrarla al respecto:

—«Bienaventurado será el que tome y estrelle tus pequeños contra la peña», matándolos, dice Salmos 137:9. La última venganza es contra infantes inocentes. Y luego bendecimos a dios por los alimentos que comimos.

—Hay que destruir al otro [...] Lo que es importante de entender es la lógica de la guerra, basándonos en el plan divino.

—No existe permiso [...] para tener ningún tipo de piedad, en lo absoluto, durante la guerra, ni con los niños, ni con las mujeres, ni con nadie.

—Es que dios dice: «No tengas piedad con los niños; también mata a sus hijos»; ¿por qué? Porque no hay diferencia entre ellos y sus hijos; en diez años esos niños te atacarán. Dios lo sabe.

—No jugamos bajo sus reglas; jugamos bajo las nuestras.

—Salgan victoriosos y acaben con ellos, y no dejen a nadie. Borren su memoria. Bórrenlos, a sus familias, a sus madres y a sus hijos. Estos animales ya no pueden vivir más. Con todas nuestras fuerzas, completa destrucción; entren y destruyan [...] Como puedes ver, seremos testigos de cosas que nunca soñamos. Dejen que los bombardeen y los borren. Todas las profecías enviadas por los profetas están a punto de ocurrir.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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