lunes 30 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Cultura: ¿qué le pedimos al nuevo presidente?

Que entiendan, él y sus gobernantes y sus gobernados, que lo importante es la cultura; y de ahí viene lo demás. Ah, y que le asigne un presupuesto verdadero, no las migajas que caen de la mesa de los políticos ladrones. Y perdonen el pleonasmo
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Columna de
Puno Ardila

Hace unos días me preguntó un colega qué petición sobre lo cultural le haría al nuevo presidente. Yo respondí acerca de varias aristas, pero doy por hecho que faltó mucho por decir; ¿ustedes qué le pedirían?

—Yo sí de una le pediría platica para hacer un Festival del Retorno con toda —contestó Osquítar de inmediato—, porque ya es hora de que nos den algo a nosotros y no se lo dejen todo al Festival Vallenato.

—Yo me le paro en la raya hasta que nos saque a los músicos de la pobreza franciscana en la que andamos —dijo enseguida Domingo—, a los músicos y a todos los artistas.

—Yo le propondría un cambio sustancial en la educación pública, de modo que las ciencias sociales permitan que los chicos conozcan este país en su plenitud —intervino El Sapo Inquisidor—, y, por supuesto, que se estructuren los programas de la educación básica para que el español sea una asignatura verdadera, impartida por profesores que sepan lo que hacen.

—Coincido con el profesor don Sapo Inquisidor —dijo Andrés—, y sumemos a eso que se replantee la educación, que no sea para buscar puntos en las pruebas de Estado, sino para formar personas, y que se tengan en cuenta los medios de comunicación en el proceso cultural, como aportantes definitivos en esa formación, además de la escuela y el hogar.

—Yo le pediría que comience por trazar una política cultural —intervino el ilustre profesor Gregorio Montebell—, con lo que se definirían términos, como cultura, fundamentalmente, y, dentro de ella, arte, educación, formación, identidad... esa que no tenemos porque despreciamos lo nuestro, y es que no se ama lo que no se conoce; y que se entienda que no es patrocinar festivales, sino volverse doliente de lo que hay detrás de todas esas expresiones artísticas. Que entiendan, él y sus gobernantes y sus gobernados, que lo importante es la cultura; y de ahí viene lo demás. Ah, y que le asigne un presupuesto verdadero, no las migajas que caen de la mesa de los políticos ladrones. Y perdonen el pleonasmo.

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