lunes 20 de junio de 2022 - 12:00 AM

El “alieñol” interplanetario

Todavía hay muchas sectas que terminan “hablando en lenguas” (como llaman a su paroxismo), y los prosélitos pagan por eso, como también ocurre con esta “alieniparlante”
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Columna de
Puno Ardila

Cómo les parece a ustedes que ahora se apareció una tal Mafe Walker —dijo indignado Osquítar— a meternos los dedos en la boca dizque con el cuento de que ella tiene la capacidad de hablar con los alienígenas, y resulta que tiene embobado a medio mundo, y la gente le cree. ¿Cómo será que puede haber gente tan ignorante y tan crédula?

—Lo uno viene con lo otro, Osquítar —replicó en seguida el ilustre profesor Gregorio Montebell—; vea usted que a lo largo de la historia de la humanidad siempre han aparecido médiums y elegidos que cuentan con un teléfono rojo para comunicarse con el más allá, y en el más acá aprovechan el desorden para hacerse a unos buenos pesos, que es la razón última de todos estos inventos, como este de la Mafe Walker (¿o Talker?; ¿será parienta de El Fantasma, que también es de apellido Walker?).

—Pero es que este cuento de hablar con los alienígenas sí está muy reforzado —insistió Osquítar—. Vean que repite siempre las mismas palabras, y las mezcla con “me amo, te amo”, como si no fuera idioma alienígena, sino un revuelto con español; como el nuevo idioma “alieñol”.

—La clave de una lengua cualquiera —interrumpió Bernardino— es que debe ser compartida; tiene que haber hablantes (en plural), porque, de otro modo, no pasa de ser un juego para descrestar despistados. Si la dama se comunica con alguien, tendría algo más para transmitir que soltar un corto trabalenguas repetido y ya.

—Insisto en que este cuento existe a lo largo del tiempo —concluyó Montebell—, desde épocas antediluvianas. La ventaja entonces era que la jerarquía social marcaba presión suficiente sobre los prosélitos como para que el texto de su conversación con el más allá terminara labrado en piedra.

Todavía hay muchas sectas que terminan “hablando en lenguas” (como llaman a su paroxismo), y los prosélitos pagan por eso, como también ocurre con esta “alieniparlante”, que no todos acusan de hablar disparates, porque hay crédulos que pagan a esta señora trescientos mil pesos por la “consulta” para mandarle saludos a los marcianos.

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