lunes 09 de noviembre de 2020 - 12:00 AM

Fútbol político

Yo veo a muchos políticos que actúan igual: Tiran la piedra y esconden la mano; si los pillan, alegan, patalean, manotean, zapatean, insultan y acusan a la víctima, insultan y acusan al juez, hablan de montajes y persecuciones.
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Columna de
Puno Ardila

Insisto en que la camiseta amarilla es nuestro único elemento de identidad cultural. No hay más. Pero ello nos emboca también a una situación que ya se desborda, y es que el fútbol, que se venía convirtiendo en modo de vida, ahora está haciendo que la política mute en fútbol, y esta, en vez de ser “arte, doctrina u opinión”, está aprendiendo a manejar el mundo a las patadas.

El paralelo salta a la vista. Por ejemplo, ¿cuál es la actitud de cualquier jugador cuando oye el silbato del árbitro después de zamparle un canillero al rival? ¿No es alegar, manotear, zapatear para exigir justicia por su inocencia? ¿Y cuando el rival pasa por el lado, y lo mira, no se lanza al piso, con levantada de patas a lo bailarina, y se contorsiona de dolor? Yo veo a muchos políticos que actúan igual: Tiran la piedra y esconden la mano; si los pillan, alegan, patalean, manotean, zapatean, insultan y acusan a la víctima, insultan y acusan al juez, hablan de montajes y persecuciones. Y si los miran, se desmayan, se tiran al suelo, se golpean contra una cámara para echarle la culpa al noticiero... En fin.

Tantos que pensábamos que estas mañas espantosas de la política eran solo nuestras; que eran un invento criollo, de aquí y solo de aquí: Eso de hablar mal del rival político como estrategia proselitista, en vez de presentar y discutir propuestas de gobierno; eso de inventar mentiras en contra del rival y de crear fantasmas y castrochavismos, en vez de exponer análisis económicos y sociales que aporten a su futuro gobierno, o también al de su rival (por supuesto)... Pero resulta que todas estas mañas, todas estas porquerías que debemos soportar aquí, ya se colaron entre los gringos, y causaron y causarán daños terribles, porque la idea del que afortunadamente perdió la semana pasada es convertirse en una ladilla en los próximos años, una “estrategia” que también fue exportada por uno de los “genios” de nuestro país.

Solo falta que los estadounidenses se apasionen también por el “soccer”, con todo y sus mañas.

Programación permanente de música andina colombiana en http://www.cantardelosandes.com

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