lunes 22 de marzo de 2021 - 12:00 AM

Los niños de la guerra

La discusión acerca del reclutamiento de menores está candente, y se señala con el dedo acusador a los grupos alzados en armas. Pero el mismo Estado recogía menores de edad para obligarlos a prestar servicio.
Escuchar este artículo
Image
Columna de
Puno Ardila

¿En qué momento una persona deja de ser niño? Yo me he hecho siempre esa misma pregunta, que no solo viene a colación por estos días, una vez más, sino que ha sido formulada en tantos momentos de la historia. La respuesta no es nada fácil.

¿Qué significa salir de la niñez? Seguramente, comenzar a tener responsabilidades; ¿cuántos años debe tener una niña para convertirse en mujer? ¿dieciocho, tal vez? Pues en esto la sociedad jamás se ha puesto de acuerdo. Por un lado, conozco muchos casos de niños que tienen que asumir responsabilidades familiares, como si fueran adultos; deben encargarse de la crianza o de la manutención de sus hermanos menores, y hasta de sus mismos padres, porque estos fallecen o porque desaparecen. Es la sociedad la que gradúa de mujeres a las niñas cuando cumplen quince años, en medio de una celebración cursi, “de niña a mujer”. ¿Qué edad tenía María cuando la Anunciación?: doce años; una niña. ¿Qué tan mujeres son las niñas que participan en reinados y en realitis, o tienen que trabajar como modelos, o dedicarse a la prostitución? ¿Acaso Luis Miguel ha sido niño alguna vez en su vida?

La discusión acerca del reclutamiento de menores está candente, y se señala con el dedo acusador a los grupos alzados en armas. Pero el mismo Estado recogía menores de edad para obligarlos a prestar servicio. ¿Cuántos años tenían muchos de los héroes de la patria? ¿Cuántos años tenía Pedro Pascasio Martínez Rojas?: doce; la misma edad de María cuando le tocó cargar con un embarazo. Eran unos niños.

Los niños de la guerra no son, entonces, más que un resultado de acciones torpes; y a estos niños el Gobierno los busca, los ataca, los mata. Es la misma historia de Jean Valjean en Los miserables. Es la misma historia de las Farc. Son situaciones creadas por abandono del Estado, y perseguidas después por el mismo Estado. Estos círculos terribles cuestan esfuerzos que podrían evitarse si quienes dirigen esta nación tuvieran la capacidad de pensar, si maduraran, si dejaran de ser y de actuar como niños.

Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad