lunes 29 de marzo de 2010 - 10:00 AM

Perdedores del debate

Estoy de acuerdo con quien dice que hubo respeto en el 'gran debate', y que estuvo flojo el cuestionario y malo el sistema de distribución de las preguntas; es más, con preguntas ya definidas con anterioridad, con un moderador hubiera sido suficiente; uno que no estuviera calificando de 'muy bien' al término de cada intervención.

Estoy de acuerdo con el columnista que hace varias propuestas para debates posteriores, porque considero que es importante afinar estos encuentros para el beneficio de los electores; pero difiero absolutamente de sus elegidos como ganadores, y que sean sus escogidos precisamente quienes peor contestaron a las preguntas. Admito que mi candidato no está definido entre sus ganadores ni entre sus perdedores, así que no es por mis calenturas personales, pero sí me parece que sus preferencias políticas no lo dejaron oír con claridad las respuestas. Los tres primeros lugares los asignó a quienes menos respuestas dieron: Santos, Sanín y Vargas, y, en honor a la verdad, Vargas fue el 'menos pior' de los tres, porque el primero no hizo más que asumir un papel de mandatario y proponer una reelección para él, y Sanín no contestó a las preguntas, sino que evadió con frases demagógicas preconcebidas, escudada en su intención de preservar el cuento de la 'seguridad democrática', actitud poco confiable en ella, que ha hecho evidente que se arrima al árbol que más sombra le dé. Por otro lado, también estoy de acuerdo en que las preguntas para responder con monosílabos no valen la pena, y más si se trata de respuestas rápidas (Einstein, según este sistema, hubiese perdido), pero si de ahí se sacara un perdedor, no fue precisamente Petro, especialmente cuando le tiró la pelota a Santos por lo de las persecuciones.

Yo no creo en ganadores de este debate, pero en perdedores sí, especialmente Sanín, si se trata de evaluar las respuestas, y Santos y Vargas. Pero también pierde RCN por los interrogadores (¿encuestadores, tal vez?) y especialmente por la hora del debate. Será bien difícil que la gente se trasnoche por oír a los candidatos, en vez de prepararse para el trabajo del otro día. ¿Por qué no programaron el debate en horario triple A? Parece que el mundo se puede acabar, pero los programas de 'distracción' deben salir en las dosis y en los horarios reglamentados, para que surtan efecto. Los perdedores del debate fueron los mismos de siempre, los que siempre pierden, los que ganan lechona el día de elecciones, pero pierden el alimento durante toda la 'administración'.

 

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