lunes 28 de septiembre de 2020 - 12:00 AM

Regalitos de la tía pandemia

La cuarentena ha convertido a los impuntuales colombianos en los más puntuales, porque ni suizos ni ingleses son tan precisos
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Columna de
Puno Ardila

En medio del caos que se está causando en el mundo por cuenta de la pandemia, especialmente en nuestros alrededores, que de todo le echan la culpa al encierro y de ella se aprovechan, hay que buscar el lado bueno del encierro y encontrarle ganancias. Hay que ser optimistas; “hay que buscarle el güeso a la mazamorra”.

He aquí cuatro regalos de la pandemia:

Primero: La cuarentena ha convertido a los impuntuales colombianos en los más puntuales, porque ni suizos ni ingleses son tan precisos. Ahora, en nuestro país, una reunión acordada para las diez de la mañana comienza a las diez de la mañana en punto, o unos minutos antes, si ya están todos. Y, sí; ya están todos.

Segundo: Los días de cumpleaños, que pasábamos rodeados de un grupo cercano de familia y amigos, se convirtieron en un encuentro pleno con la familia y los amigos por cuenta de los videos, que se han tornado hábito, en cuyos contenidos cada quien nos regala con palabras de afecto y amor, que muchas veces no se dicen en una llamada telefónica, y mucho menos en público en esos fríos mensajes en los grupos de chat.

Tercero: La prueba contundente para demostrar lo innecesario de viajar tres días y gastar pasajes y viáticos para una reunión de dos horas, que perfectamente se puede realizar de manera virtual con las mismas eficiencia y efectividad.

Cuarto: Para las editoriales universitarias ha sido esta la oportunidad de encontrar alternativas masivas de divulgación de sus libros, puesto que la pandemia obligó a marginarse de actos de lanzamiento y participación en espacios “masivos” (con poca “masa”), y gastar en ello un presupuesto importante, que por estos días se está invirtiendo en presentaciones digitales y reuniones virtuales. Lo ahorrado por la pandemia significa producir tres o cuatro libros más.

En este punto queda la inquietud de las enormes ferias de libros, como Filbo, cuyo único beneficiario económico verdadero es Corferias (todos los demás salen perdiendo). No hay nada de lo verdaderamente importante de estas ferias que no se pueda hacer a través de medios electrónicos e internet.

Programación permanente de música andina colombiana en http://www.cantardelosandes.com.

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