lunes 17 de agosto de 2020 - 12:00 AM

Todos contra MAC

Aquí todos entran como “socios”, pero para cobrar; para ayudar no sirven “ni para taco de escopeta”, como decía mi mamá. Y en Santander pagan doscientos mil por ver a Jessi Uribe, pero chillan por diez mil para MAC
Escuchar este artículo
Image
Columna de
Puno Ardila

Frente a la vacancia general, estamos buscando alguna solución para quienes interpretan música andina colombiana, y proyectamos conciertos virtuales para ponerles oficio y conseguirles algún dinero.

Tasamos la “entrada” al concierto a un dólar (pueden disfrutar el que paga y las personas con quienes vive), con la idea de que no se comparta el enlace para conectarse; pero, ay, somos colombianos... y entonces pagan doscientos y entran mil.

La persona que nos ayudó con el cálculo de costos de la plataforma de pagos, cuya calculadora, como la del cura en el confesionario, no saca decimales, nos puso a hablar de diez mil por usuario, y, calculando una entrada de doscientas personas, de esos dos millones de pesos nos descuentan setecientos mil, entre costos de la transacción, porcentaje, IVA y cuatro por mil.

Hay que pagar trescientos mil a Sayco-Acinpro y doscientos mil por la plataforma y el técnico. Ciento cincuenta mil por el diseño del aviso y los enlaces de difusión y otro tanto por servicios y administración del organizador. Quedan ¡quinientos mil pesos! para repartir entre tres grupos musicales, contando con que no se cobre un centavo por la gestión del concierto ni por la conducción del programa.

Podría pedirse ayuda al Gobierno (jajaja), pero todo indica que la música andina colombiana (cuya ausencia puede percibirse en la Ley de Cultura) no está reconocida por el Gobierno, así como se demostró en el concierto del pasado 20 de julio, en que dejaron por fuera el tiple.

Podría subirse al valor de la “entrada”, pero no sirve, porque suben también los descuentos (menos Sayco, que cobra doscientos mil fijos). Aquí todos entran como “socios”, pero para cobrar; para ayudar no sirven “ni para taco de escopeta”, como decía mi mamá. Y en Santander pagan doscientos mil por ver a Jessi Uribe, pero chillan por diez mil para MAC; así que ni pensar en cobrar, por ejemplo, cincuenta mil. Ni pensar tampoco en la opción de donación voluntaria, porque –en el mejor de los casos–, frente a la generosidad de los asistentes, esos “socios” son los que ganan de verdad.

Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad