lunes 13 de junio de 2022 - 12:00 AM

¿Y qué? (El Duque al desnudo)

Como sea, jamás les pasa nada. A mí no me parece honesto, pero sí sincero y arrojado mostrar sin sonrojarse su desinterés por la realidad del país. Su verdadero interés (y el de todos, claro) es que se acabe pronto esta horrible noche de su desgobierno.
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Columna de
Puno Ardila

Frente a los hechos que comprometieron tan fuertemente al Duque y al general Zapateiro por presuntamente haber cometido faltas contra la Constitución, la respuesta de la Comisión de “Absoluciones” de la Cámara es, precisamente, que los señalados, y ya nombrados atrás, quedan absueltos de todo pecado, así las contundentes pruebas digan lo contrario, y aunque sea evidente que faltaron a la norma que prohíbe a todo servidor público la participación en política, esta comisión cierra el caso sin mirar las pruebas ni llamar siquiera a los acusados. Toda una burla al pueblo colombiano.

— ¿Y qué? —me interrumpió el ilustre profesor Gregorio Montebell.

— ¿Y qué de qué?

— No debiera enojarse tanto —replicó Montebell—; ¿no le gusta José José?

— Mucho; ¿por qué?; ¿acaso tiene algo que ver José José con esta pataleta que tengo?

— José José no tanto, pero sí una de sus canciones, que se refiere precisamente al nivel de sinceridad de este muchacho que tienen ustedes como presidente. La canción (de Rafael Pérez Botija) dice que por qué no olvidar el qué dirán y lucir la verdad por todo el mundo: «¿Y qué? Si nos llaman de todo, ¿y qué?; si nos juzgan o no, ¿y qué? [...] Si nos culpan o no, ¿y qué? [...] Que sepan la verdad, y, si es que van a hablar, adelante, ¡que hablen!».

¿No le parece lindo que alguien inocente y tierno como este muchacho Iván se atreva a mostrarse al mundo sin miedos ni frenos? Vea que para él es normal todo lo que hace. Fíjese usted que lo normal entre políticos y servidores públicos, que lo antecedieron y que lo sucederán, es cometer faltas que abren “investigaciones exhaustivas”, pero nunca llevan a nada, y sí desgastan el sistema y el erario; en cambio, el Duque enfrenta la verdad de una vez. ¿No es lindo?

Como sea, jamás les pasa nada. A mí no me parece honesto, pero sí sincero y arrojado mostrar sin sonrojarse su desinterés por la realidad del país. Su verdadero interés (y el de todos, claro) es que se acabe pronto esta horrible noche de su desgobierno.

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