jueves 04 de agosto de 2022 - 12:00 AM

El Clientelismo

El clientelismo es en buena parte responsable de la crisis institucional que venimos padeciendo por no ser un mero vicio de los políticos, sino el nervio real del Estado, determinante de la estabilidad e inestabilidad del sistema. Estaremos a la expectativa con el gobierno Petro para establecer de que manera y formas logrará enfrentarlo ya que su grupo político y seguidores han sido críticos acérrimos de esta perversa práctica. Vale la pena traer a colación algunas reflexiones muy oportunas para esta época de los profesores Francisco Leal Buitrago y Andrés Dávila en su obra “Clientelismo: El sistema político y su expresión regional”, donde se acusa al régimen de utilizar el clientelismo para mantenerse en el poder.

En primer lugar, afirman que la apropiación privada de recursos oficiales con fines políticos ha hecho que la política se torne más fría y pragmática, conduciendo al pago al contado de los favores, los puestos y votos. El Estado ha sido despresado por los intereses regionales, personales y privados. En la medida en que el presupuesto oficial es limitado lo es también la función estabilizadora que le brinda al régimen. El ponqué no alcanza para todos, y los que no entran a la fiesta tocan cada vez más fuerte la puerta así salga de vez en cuando un portero a golpearlos. Con esto muestran con toda claridad que el clientelismo y la violencia son hermanos gemelos.

De otra parte, estiman que si bien en cierto que este fenómeno se nutre de los dineros oficiales, también lo hacen de los privados. Algunos empresarios pueden y suelen comprar funcionarios. No importa el rango, cada cual tiene su precio. Estas prácticas que no solo se dan a nivel nacional sino a nivel regional como ha ocurrido en ciertos departamentos han hecho del clientelismo un problema de enorme incidencia en el orden político. No olvidemos además que esta corrupta práctica ha usado el poder del narcotráfico porque los dineros del Estado resultan insuficientes. La mafia entonces, trueca sus favores por reconocimientos y apunta por esa vía al régimen. Gran problema que hoy tiene el país para solucionar.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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