jueves 26 de agosto de 2021 - 12:00 AM

Epa Colombia

Sin minimizar el delito a que nos estamos refiriendo hay otros más graves con conductas irrisorias que son los que hemos visto con los narcotraficantes, guerrilleros y paramilitares.
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Varios son los medios de comunicación que se ocuparon de la situación jurídica referida a Daneidy Barrera conocida como Epa Colombia, después que el Tribunal Superior de Bogotá finalmente la condenó a 63 meses de cárcel por instigación para delinquir con fines terroristas. Los seguidores de esta influenciadora estimaron exagerada la misma y como plañideras se unieron al coro de los inconformes. Olvidaron que esta persona de manera irresponsable y temeraria grabó las pruebas en contra suya, además que las publicó en sus redes sociales y más tarde cuando la Fiscalía le imputó los cargos, ella como estrategia de defensa los aceptó.

En principio la condena fue de 3 años y medio de prisión lo que le permitía pagarle en libertad y con algunas restricciones en el uso de redes sociales. Pero inicialmente se estimó muy favorable en relación con la gravedad de su conducta. Recordemos que en los vídeos se pudo observar a esta persona destruyendo con un martillo partes vitales del Sistema Transmilenio, bien de uso público de toda la comunidad. Surge entonces la primera reflexión y es lo que corresponde con la dosificación de las penas para este tipo de délitos. De manera independiente a que uno esté de acuerdo con castigos ejemplares que envíen mensajes contundentes a los vándalos y terroristas, no hay a nível de la Rama Judicial en casos como estos, criterios o jurisprudencia uniformes para conductas similares. Sin minimizar el delito a que nos estamos refiriendo hay otros más graves con conductas irrisorias que son los que hemos visto con los narcotraficantes, guerrilleros y paramilitares.

Surge de todo este entramado delictivo una nueva reflexión: ¿Dónde están y qué han hecho las autoridades con los demás sujetos que en Bucaramanga, Cali, Barranquilla, etc. vandalizaron estaciones de servicio público, bustos, estatuas, etc. y no han sido detenidos y llamados a juicio por actitudes semejantes? Es entonces cuando uno como ciudadano se aterra del grado de impunidad que existe en Colombia cuando en particular se atenta contra el patrimonio público. De acuerdo con estadísticas oficiales de un 100% de delitos cometidos solo el 17% son judicializados.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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