jueves 20 de julio de 2023 - 12:00 AM

Rafael Gutierrez Solano

La ciudad

Son muchas las personas que como el suscrito están convencidas que la ciudad está pasando por una situación crítica, por culpa del desgobierno que la caracteriza. Los asuntos que se resolverían con buena administración van a quedar postergados pues ya es muy poco tiempo el que le queda a esta alcaldía para solucionarlos, o haber dejado sentadas las bases sólidas de proyectos para continuar desarrollándolos. O por lo menos no los conocemos. Veamos:

La inseguridad se ha incrementado de manera exponencial, y en estos 4 años no sabemos de estrategias para enfrentarla, y tampoco que gestión se hizo para aumentar el pie de fuerza ante un déficit que se calcula de 500 uniformados. La movilidad es caótica, sin que se hayan resuelto las congestiones diarias en las horas pico tanto en las mañanas como en las tardes. Además, el parque automotor ha aumentado de manera exagerada, y las vías básicamente siguen siendo las mismas. No hay nuevos corredores viales. No se construyó un centímetro de obra para aumentarlos.

La informalidad se ha tomado de asalto las zonas céntricas, Cabecera y otras muchas más. No hay control, ni alternativas de traslado a lugares que no incomoden al peatón y la circulación vehicular. Es la ciudad de las sombrillas como hace poco lo retrató este diario en primera página. Las nuevas zonas que se construyeron cerca a la Casa de Bolívar ya están siendo inundadas por vendedores ambulantes y no se hace nada para evitarlo.

La idea de una “ciudad verde” quedó en deuda y si algo se prometió, no se cumplió. Expertos ecólogos calculan que hacen falta por lo menos 150,000 árboles en la ciudad. Aumentaron las podas sin técnica alguna pero no las siembras. ¿Cuántos árboles se han plantado en lo que va corrido de estos 4 interminables años? Ese es el problema de las alcaldías heredadas que entusiasman a más de uno, pero que a la postre se convierten en un verdadero fiasco. Muchas promesas y proyectos sin empezar, mientras la ciudad vive al garete, esperando una administración que ejecute y no solo ilusione al electorado.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad