jueves 30 de julio de 2020 - 12:00 AM

Reforestar

Lo que acontece por supuesto no es gratuito, es el fruto de una conducta desaforada de consumismo cuyas secuelas las estamos padeciendo en estos momentos.
Escuchar este artículo

Según el Diccionario Larousse Ilustrado, reforestación es la repoblación forestal de un bosque. A propósito del tema, la sección Gente registra en el diario El Tiempo del pasado domingo que la modelo brasileña Gisele Bundchen, después de dejar las pasarelas se convirtió en activista ambiental a nivel mundial. Con ocasión de su cumpleaños número 40 pidió a sus amigos y admiradores como regalo por su natalicio, sembrar 40.000 árboles en el corazón de la Amazonía en las cuencas de los ríos Xingu y Araguai, donde se han visto afectadas más de 150.000 hectáreas de vegetación nativa, arrasadas por el hombre para actividades presuntamente de carácter ilícito.

Loable labor y enseñanza que ojalá en su desarrollo no se trunque por el accionar de las bandas criminales que por allá deben operar. En verdad es una cifra de devastación que no cabe en la mente de un ser humano normal por lo extensa. Algunos advierten que esto es poco si pensamos en los millones que ya se destrozaron, apropiándoselas terratenientes y agricultores de esas zonas, que cuentan ahora con el apoyo del actual gobierno del Brasil.

El deterioro que se puede fácilmente comprobar de la vida a todo nivel tiene que ver con la destrucción de nuestro planeta; el mal uso de los recursos naturales; la interacción del hombre con los animales cuando invaden sus territorios y los desalojan de ellos, etc., lo cual ha provocado grandes catástrofes como la actual pandemia del coronavirus que no ha sido posible controlar a pesar de que los más connotados científicos del mundo están en una carrera por encontrar lo más pronto la vacuna y así evitar el colapso social y económico.

Lo que acontece por supuesto no es gratuito, es el fruto de una conducta desaforada de consumismo cuyas secuelas las estamos padeciendo en estos momentos. De continuar así como vamos, la convivencia se volverá una escuela de gladiadores a la antigua usanza romana, donde hay que convivir para pelear y no para sobrevivir. Nuestra actual Constitución Política hizo aportes para mejorar las relaciones hombre-naturaleza, pero creemos que no lo ha logrado.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad