jueves 19 de septiembre de 2019 - 12:00 AM

Trashumancia electoral

En el deshonroso ranking de los departamentos con ese reporte delictivo se encuentra el nuestro, Santander, hasta ahora con 91.360 cédulas detectadas
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El Procurador General de la Nación alertó al país sobre un posible fraude electoral que se estaba gestando ad portas de las elecciones que se celebrarán el próximo 27 de octubre, y que tiene que ver con lo que se conoce de manera coloquial como trasteo de votos. Antier el noticiero CM& en su informativo nocturno, reiteró con bastante detalle lo anterior, agregando que además del Ministerio Público, la Registraduría Nacional del Estado Civil y el Consejo Nacional Electoral habían ordenado anular la inscripción de casi un millón de cédulas por presunta trashumancia electoral.

Esta conducta irregular está tipificada en el Código Penal en su artículo 389, como “Fraude en inscripción de cédulas”, estableciéndose para quien incurra en ella, pena de prisión y multa si pretende “obtener ventaja” en los tipos de elección allí descritos. Se agrava si el promotor de la misma es un servidor público. En el deshonroso ranking de los departamentos con ese reporte delictivo se encuentra el nuestro, Santander, hasta ahora con 91.360 cédulas detectadas y un alto riesgo de trashumancia en por lo menos 27 municipios, es decir, la tercera parte del ente territorial.

Tal información se constituye en una prueba, avalada por los más importantes organismos de control en materia electoral, que muestran cómo empresas criminales están montando este tinglado ilícito para su beneficio, y así tomarse el proceso eleccionario. Esto no sólo nos debe llenar de vergüenza -si es que algo de ello aún nos queda- sino que necesitamos que esos entes públicos hagan conocer los nombres, cargos y sectores políticos que están patrocinando lo denunciado. Es la muestra fehaciente de que acá se acabó la cultura, el respeto y la decencia para defender digna y decorosamente los rezagos de democracia que nos quedan.

Repudiamos y condenamos el régimen dictatorial de Venezuela, pero los corruptos nos pueden llevar a ese abismo, si no enfrentamos en las urnas a tanto sinvergüenza. Al final nos podemos encontrar con la inscripción que el Dante y Virgilio observaron en el dintel de la puerta del infierno: “los que entren aquí, que pierdan toda esperanza”.

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