domingo 08 de mayo de 2022 - 12:00 AM

De Escobar a Otoniel

No es el Gobierno quien decide a quien extraditar. Debe autorizarlo la Corte Suprema. Y tampoco es cierto que queden en impunidad los delitos cometidos en nuestro país

La izquierda radical hizo un escándalo con la extradición de Otoniel. Sostienen que es prueba de la incapacidad del sistema judicial colombiano. Otoniel tenía 122 órdenes de captura y seis condenas. En relación con Otoniel, la justicia colombiana hizo su tarea eficazmente.

Contrario a lo que alegan, la extradición no vulnera el derecho a la verdad. Decenas de extraditados han rendido versiones en centenares de audiencias y actuaciones judiciales. Otoniel podrá seguir hablando lo que quiera.

Tampoco es cierto que la extradición vulnere la soberanía nacional. La extradición es un antiquísimo mecanismo de cooperación judicial para la lucha contra el delito y funciona en todo el mundo.

En Colombia opera desde fines del siglo XIX. No solo se extradita a los Estados Unidos. Allá van alrededor del 70%. Y no solo se envían por narcotráfico. Las causas por este delito correspondan a cerca del 60%. También Colombia solicita a otros que extraditen a quienes han delinquido acá (Mattos, p. ej.).

No es el Gobierno quien decide a quien extraditar. Debe autorizarlo la Corte Suprema. Y tampoco es cierto que queden en impunidad los delitos cometidos en nuestro país. Los devuelven después a Colombia a cumplir sus condenas.

La izquierda, con el mismo discurso de “los extraditarles”, sostiene que la extradición viola la soberanía nacional. Es absolutamente falso. La extradición se hace en virtud de decisiones soberanas de los estados y con participación activa e indispensable de la rama judicial.

Sin extradición la lucha contra el delito en el mundo sería imposible. Bastaría con que un delincuente salga del estado donde ha delinquido para asegurar su impunidad.

Las críticas de la izquierda a la extradición antes eran ideológicas y resultado de su odio a los EE.UU. Los ataques de hoy son además parte de una estrategia del Pacto Histórico de ganar la Presidencia a como de lugar. Por eso está buscando apoyos políticos en las cárceles y me pregunto si también dinero. Por eso el hermano de Petro hace ofertas a los corruptos y parapolíticos de la Picota. Por eso Piedad Córdoba se las hace a los narcos. Por eso Petro dice que “mi justicia es la justicia de Colombia” y que “no se arrodillará a poderes extranjeros”. Por eso ofrecen “perdón social”. Por eso proponen “una JEP para el narcotráfico” con “beneficios jurídicos” para ellos. Por eso ahora atacan la extradición de Otoniel.

Todo vale, incluso aliarse con los peores bandidos y atacar la extradición, cuya defensa costo la vida y la sangre de tantos colombianos ilustres y valientes y de tantos inocentes.

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