viernes 08 de enero de 2010 - 10:00 AM

Grímpolas

Dice el doctor José María Samper en su Derecho Constitucional, tomo 1, página 21: 'Agitáronse a su vez todas las poblaciones del interior complicándose en ella la gran cuestión política con acontecimientos locales más o menos graves, y el 4 de julio la ciudad de Pamplona dio el ejemplo de los pronunciamientos.

Destituyó a los empleados, representantes de la autoridad del Virrey, constituyó una junta de gobierno de la provincia, celebró acta solemne de lo sucedido, comunicó sus resoluciones a los demás pueblos y procuró ponerse en estado de defensa. De esta suerte la revolución quedaba iniciada, puesto que se había dado el primer paso en el cambio de gobierno propio, sostenido por movimientos populares'.

El siguiente 20 de julio de 1819 la ciudad de Santa Fé de Bogotá, residencia del Virrey se vio perturbada en su orden público a raíz de la discusión promovida por el español José González Llorente, quien negó presentar un florero con destino al agasajo que los naturales proyectaban en honor del visitante Antonio Villavicencio. Exaltados los ánimos del pueblo, el patriota José Acevedo y Gómez pidió desconocer la autoridad y en acta protocolar se consignó la independencia, cuyo segundo centenario está para cumplirse en el presente año 2010.

********

Hay que tener mucho cuidado con el alza de los servicios públicos. El ambiente que permitió el inicio popular de la independencia fue precisamente el pontazgo y el gravamen a la hoja del tabaco que exaltaron a los Comuneros, auténticos promotores de la insurrección. Estamos de acuerdo con el orden y la disciplina frente al consumo del agua y la electricidad. Pero la conservación del medio ambiente no está solo en manos de los pobres amenazados. Está también, y de qué manera, en los grandes aprovechadores de los bosques a quienes poco se controla en el abusivo comercio de las maderas y en el persistente 'Tumbe' de los árboles para vías públicas, paralelas innecesarias como en el criminal caso del río de la Magdalena.

Ayer le decían al pueblo que se lavara las manos a cada rato, para conveniencia de su salud. Ahora lo sorprenden aumentándole tarifas, sugiriéndole que no se bañe. Con esta clase de amigos del gobierno para que enemigos.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad