jueves 20 de febrero de 2020 - 12:00 AM

A escoger el revisor fiscal

el nombramiento del revisor fiscal es de carácter técnico y no político, mientras lo sigamos nombrando sin conocimiento de su ejercicio, estamos poniendo en riesgo el patrimonio de la propiedad horizontal
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Columna de
Ramiro Serrano

La Ley 675/01 establece que todos los edificios mixtos o comerciales deben tener un revisor fiscal, el cual debe ser nombrado por la asamblea general de copropietarios. Sus funciones están establecidas por el artículo 203 del Código de Comercio y por la Ley 43 de 1990; teniendo además la orientación profesional para el ejercicio de la revisoría fiscal en propiedad horizontal del consejo técnico de la Contaduría Pública. Las funciones no están establecidas por la asamblea, sino por la ley; prohibiéndosele perder su independencia en sus dictámenes cuando dentro de sus funciones ejercen actividades de coadministración.

Entendiendo lo anterior, es muy lamentable su nombramiento, ya que en las copropiedades cuando desarrollan su designación los hacen pasar adelante y los ponen muchas veces a prometer lo divino y lo humano con el fin de lograr su nombramiento; desconociendo sus capacidades y la experiencia que tienen para ejercer el cargo. Son nombrados por hojas de vida presentadas al azar y escogidos dependiendo del valor y el entusiasmo de la reunión de asamblea, pero no se evalúa la actividad del revisor fiscal del periodo anterior; sino que su nombramiento queda supeditado a un nombramiento más, que pone en riesgo la persona jurídica.

La revisoría fiscal en la propiedad horizontal tiene una gran importancia ya que por medio de sus dictámenes se da fe que tanto el presupuesto, como los movimientos contables y las exigencias de las normativas se estén cumpliendo, evitando así saqueos y sobrecostos a las copropiedades que muchas veces por falta de control terminan en cuotas extraordinarias o en comentarios injuriosos sobre la reputación de sus administradores. Además, verifican que los libros se lleven acorde a las normas contables, constituyéndose en una prueba valedera en el caso de un proceso de rendición de cuentas.

Tenemos que entender que el nombramiento del revisor fiscal es de carácter técnico y no político y mientras lo sigamos nombrando al garete sin conocimiento de su ejercicio, estamos poniendo en riesgo el patrimonio de la propiedad horizontal. ¡Esperamos que los malos nombramientos que se hagan en las próximas asambleas no salgan costosos!

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