jueves 10 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Club Rotario Bucaramanga

Ojalá sea esta también la oportunidad para que cada uno de nosotros reevaluemos, fuera de nuestra actividad laboral, qué estamos haciendo para construir un país mejor
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Columna de
Ramiro Serrano

En este mes el Club Rotario Bucaramanga cumple 90 años de servicio a la comunidad, constituyéndose en el primer club de servicio social en el Oriente Colombiano. Internacionalmente se ha reconocido esta institución por su ataque frontal control el polio, contribuyendo económicamente a la OPS y OMS para que no haya ningún contagiado por este virus en el mundo.

El Club Rotario Bucaramanga, es conformado por un grupo de amigos, ejecutivos que, acompañados de una cena semanal, coordinan obras sociales para el crecimiento social de la ciudad, como al aumento de su membresía. Algunas de las obras en que han colaborado en estos 90 años encontramos: La casa del niño enfermo, el Instituto técnico de Adaptación (ITA), programas de medio ambiente fomentando la arborización de Bucaramanga y el área, la Biblioteca púbica escolar “Armando McCormick”, obras adelantadas en el Barrio La Esperanza de Bucaramanga, La conformación de la Fundación Estructurar, creación de un pabellón especial en el Asilo San Rafael, contribución a la asociación Niños de Papel, El Fondo para la Educación en Colombia “FONEDUCAR” donde se fomenta la educación para personas con dificultad económica para solventar dicha necesidad. Estas obras insignes y los apoyos que han recibido múltiples entidades como: El refugio San José, Hospital San Juan de Dios, Asilos de ancianos San Antonio y San Rafael, la construcción de los puestos de Salud en los Barrios la Esperanza y San Martín, Hogares crea... en fin obras que todos los años diseñan a través de una cena para cumplir su función social como ejecutivos en la ciudad.

No quería dejar pasar esta semana sin hacer un reconocimiento por medio de esta columna a todos aquellos que bajo el principio de “dar de sí, antes de pensar en sí”, sin recibir una retribución social y en forma silenciosa, colaboran para que nuestros conciudadanos tengan una mejor condición de vida. Ojalá sea esta también la oportunidad para que cada uno de nosotros reevaluemos, fuera de nuestra actividad laboral, qué estamos haciendo para construir un país mejor.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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