jueves 16 de mayo de 2019 - 12:00 AM

Consumo de drogas en la ph

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Columna de
Ramiro Serrano

Es preocupante el informe presentado en esta semana por parte del Ministerio de Salud donde nos manifiesta que más de 744 mil personas en Colombia consumen en forma permanente droga (siendo la marihuana la de mayor consumo), habiéndose aumentado esta cifra en un 53%, es decir que por cada 70 colombianos uno de ellos son consumidores, siendo la población más vulnerable los que se encuentran en etapa escolar.

La ley 1335 de 2009 estableció la prohibición del consumo de tabaco y sus derivados en algunas áreas cerradas de los lugares públicos, de trabajo o de ingreso masivo de personas, en los medios de transporte, en las entidades públicas o privadas, espacios deportivos y culturales. Pero por el principio fundamental del libre desarrollo de la personalidad, la norma no prohibió el consumo, lo que lleva a que el consumo se realice en las unidades privadas, afectando con esto muchas veces la convivencia en los edificios.

Hoy una de las mayores problemáticas en la convivencia en la propiedad horizontal es que el consumo de la marihuana dentro de las unidades privadas trasciende por sus olores y humo a otros residentes del edificio creando malestar y muchas veces problemas de salud, especialmente en menores de edad. Esta situación hace entrar en conflicto el derecho fundamental a la propiedad y el derecho al libre desarrollo de la personalidad, dada la imposibilidad de imponer en los reglamentos de propiedad horizontal normas que restrinjan dichos comportamientos dentro de las unidades privadas.

Este problema de salud pública y que ha generado un choque en la convivencia social de las copropiedades, solo se puede arreglar con cultura y compromiso social y no con sanciones. De ahí la importancia que dentro de las copropiedades se llegue a un acuerdo entre consumidores y copropietarios al respeto a la convivencia pacifica, así como el protagonismo de los comités de convivencia que permitan el diálogo entre los vecinos en discordia. Es muy difícil muchas veces ser tolerantes ante conductas que nos afectan, pero en este caso es el único camino.

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