jueves 29 de octubre de 2020 - 12:00 AM

Decálogo del miembro del Comité de Convivencia

Una de las dificultades en la propiedad horizontal es la convivencia, por eso se creó un órgano independiente de la administración...
Escuchar este artículo
Image
Columna de
Ramiro Serrano

1. Entienda su rol. Su misión es ayudar a resolver los conflictos que surjan entre residentes, copropietarios o entes de administración; pero en ningún momento es participar en la organización de eventos sociales, ya que eso es propio de los órganos administrativos. 2. Organice los procedimientos. Es necesario que conozca las formas de abordar el conflicto para resolverlo. 3. Aprenda a comunicarse. Con esto logra que lo entiendan sin agredir a ninguna de las partes que se encuentran en el conflicto, que estas interactúen y que se logre dar una solución al conflicto. 4. Conozca las normas. Conocer el reglamento de propiedad horizontal y las normas existentes para este tipo de comunidades le permitirá saber sobre lo que se puede conciliar y hasta donde llegan sus funciones. 5. Aprenda a valorar el saber cultural de sus intervinientes. Muchos acuerdos pueden ir en contra de principios fundamentales o de conocimientos científicos. 6. Independice sus sentimientos. Los acuerdos a los que lleguen las partes no tienen que satisfacer sus intereses, sino resolver el conflicto para lograr una exitosa convivencia. 7. Sea creativo. El miembro del comité de convivencia siempre debe proponer una tercera alternativa para resolver los conflictos, siempre y cuando se ajuste a los hechos, la equidad y no afecte el interés colectivo, ni los derechos de las partes en conflicto. 8. Aprenda a definir el conflicto. No todas las controversias entre vecinos se derivan del objeto de la citación. A veces hay antecedentes emocionales que son la verdadera causa de este. 9. Sea independiente. Un miembro de un comité de convivencia pierde credibilidad cuando está consumido en ‘roscas’ o realiza actividades administrativas dentro de la copropiedad. 10. Aprenda a respetar las diferencias.

Una de las mayores dificultades que se tienen en la propiedad horizontal es la convivencia y por eso la ley creó un órgano independiente de la administración de la copropiedad para atender esta necesidad.

Lástima que los copropietarios no entiendan la importancia de este órgano y no se ejerza como los estableció la Ley: “Como un órgano de resolución de conflictos”.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad