jueves 30 de junio de 2022 - 12:00 AM

Digitalización notarial

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Columna de
Ramiro Serrano

Con el decreto 806 de 2020 inició formalmente la digitalización de la justicia, permitiendo no solamente el desarrollo de las audiencias de manera virtual, sino también la presentación y trámite de las demandas de la misma manera, generando con esto un ahorro en papel, espacio de archivo y desplazamientos, además de una nueva forma de manejar las pruebas y documentos. Hoy estos procedimientos quedaron en firme con la Ley 2213 de 2022.

Bajo la misma iniciativa se adelanta la modernización del Estado, la educación, algunas informaciones de las oficinas de registro y hasta ciertos trámites notariales. Pero a hoy es imposible (a excepción voluntaria de algunas notarías) el acceso a escrituras públicas de tradición, reglamentos de propiedad horizontal, entre otras escrituras y registros, de una forma virtual e inmediata, como si se ha podido vivir por ejemplo con los certificados de libertad y tradición, u otros documentos públicos que anteriormente solo había forma de acceder mediante las oficinas físicas

Hoy en día es fundamental para un buen servicio que la información sea entregada en forma inmediata y en la medida de lo posible al alcance de un click, para no quedarse por fuera del mercado. El servicio de copias simples que deben entregar las notarías sobre las escrituras es algo que ya podría tener una alternativa de solicitud virtual y documento digital como posteriormente será usado en muchas oportunidades.

El manejo de escrituras de forma digital facilitaría posteriormente muchos usos, como la difusión de reglamentos de propiedad horizontal con mayor comodidad y economía, el aporte de pruebas en los procesos sin que haga falta tener un doble archivo físico y digital, entre otras.

Aceptar la virtualidad ya no es solo una forma de prestar el servicio, sino la única alternativa para atender las necesidades de la sociedad y la justicia. Acordémonos la frase de Charles Darwin “Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio”, así que aceptemos esta nueva realidad y encontremos sus mayores virtudes para mejorar nuestra vida.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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