jueves 05 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Maltrato al consejero y a la convivencia

No podemos manifestar que sabemos vivir en propiedad horizontal si no nos comprometemos, aportamos, ni conocemos su reglamentación interna
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Columna de
Ramiro Serrano

Recibí la petición de algunos consejeros de administración en propiedad horizontal para que hiciera el mismo análisis que hice con los administradores en la columna anterior sobre los maltratos a de los que son víctimas, a pesar que ellos se postulan y disponen a colaborar de forma voluntaria a la copropiedad, sin prestación alguna a cambio. De esta reflexión surgen las siguientes situaciones: 1. En forma equivoca los residentes del edificio consideran que por ser miembros del consejo tienen que resolver todas las necesidades administrativas que hay en la copropiedad. 2. No se respetan sus horarios de descanso y reciben muchas veces llamadas a altas horas de la noche con reclamos de los residentes. 3. Se dice que por ser consejeros se están enriqueciendo con negocios, cuando ellos no ejecutan el presupuesto, sino el administrador. 4. Se ataca su buen nombre, especialmente por quienes olvidan que estos cargos son para prestar un servicio a la comunidad. 5. La mayor censura la reciben de aquellos que nunca ocuparán dichos cargos.

En el caso de los miembros del comité de convivencia según el sondeo realizado radica en: 1. Creen que dicho órgano es para organizar eventos sociales, pero no para resolver los conflictos entre vecinos. 2. Nunca se le da la importancia en la resolución de los conflictos dentro del Edificio, ya que todo quieren resolverlo con multas y llamados de atención.

De este análisis se puede concluir muy fácilmente que la mayoría de propietarios desconocen cuáles son las funciones de los diferentes órganos de administración, así como los reglamentos de propiedad horizontal; y no comprenden que la persona jurídica de la propiedad horizontal es una empresa social que maneja un patrimonio igual o mayor al valor del Edificio, que el compromiso es de todos y no solo de quienes adelantan los procesos, y que cualquier comentario o daño que realizamos afectará la inversión inmobiliaria que tenemos. No podemos manifestar que sabemos vivir en propiedad horizontal si no nos comprometemos, aportamos, ni conocemos su reglamentación interna.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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