jueves 06 de mayo de 2021 - 12:00 AM

Reforma a la Ley 675/01

...una “reforma” donde se estén cambiando casi en su totalidad las reglas de juego administrativas y urbanísticas, solo llevará a una inestabilidad jurídica para quienes habitan en estos proyectos inmobiliarios.
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Columna de
Ramiro Serrano

Aunque a nivel Iberoamericano nuestra ley de propiedad horizontal es considerada como un ejemplo en comparación con otras legislaciones, nuestra permanente inconformidad normativa ha inspirado a algunos a presentar una reforma total de la ley que hoy rige la propiedad horizontal. Aunque en el primer debate de los 139 artículos quedaron reducidos a 69, consideramos que gran parte de ellos afecta los intereses de todos los copropietarios.

El primero es crear un registro nacional de administradores de propiedad horizontal, que además de generar nuevos sobrecostos, no van a medir la idoneidad de los representantes legales como sí lo pueden hacer los entes certificadores de idoneidad, perdiendo las copropiedades como entes privados a la libertad de escogencia de sus administradores.

La exigencia de la virtualidad en muchos procesos administrativos, que aunque verdaderamente esto llevaría a una eficiencia de la persona jurídica y tal vez resulte necesaria para muchas copropiedades; no se piensa en aquellos edificios integrados por pocas unidades privadas para las que esto no se convierte en una ventaja, sino en una carga.

En cuanto a las propuestas urbanísticas del proyecto, muchas son contradictorias a las normas ya establecidas y en últimas afectarían los derechos adquiridos por el consumidor inmobiliario.

Con esto no es que consideremos que la Ley actual no tenga vacíos o que no sea necesaria su mejora, pero realizar una “reforma” donde se estén cambiando casi en su totalidad las reglas de juego administrativas y urbanísticas, solo llevará a una inestabilidad jurídica para quienes habitan en estos proyectos inmobiliarios.

Es necesario también aclarar que todo Edificio o Conjunto, tiene un reglamento de propiedad horizontal que puede establecer sus propias reglas y en él se pueden poner las condiciones que hoy quiere imponer el legislativo, sin necesidad de imponer a pupitrazo las condiciones en que deben desarrollarse estas comunidades privadas.

Aunque dudamos que este proyecto sea aprobado, se debe manifestar que no es conveniente para el desarrollo de la propiedad horizontal y que genera una carga adicional para las copropiedades que hoy en día ya sufren cada incremento en sus expensas comunes.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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