Publicado por: Raul Pacheco
Tanto el gobierno como las Farc parten de un mismo presupuesto en sus conversaciones sobre la paz: ambos la necesitan. El gobierno, para poder reelegirse y las Farc, para poder aprovechar un momento que le es propicio. El gobierno se encuentra en una situación difícil, pues los sondeos de opinión le dan muy poca favorabilidad al Presidente, y precisamente cuando se aprestaba a anunciar la reelección, se encuentra con el resultado desfavorable de las encuestas. Existe la sensación de que gobierno que no sea capaz de reelegirse es gobierno fracasado. Por lo tanto, si Santos no logra que le cuaje la reelección, se sentirá fracasado. Es un hecho implacable. Porque eso de endosar los votos, en este caso a Vargas Lleras, sería repetir la historia suya cuando le juraba fidelidad a Uribe y no se desmarcaba un segundo, porque nadie le podía ganar en esa carrera de la fidelidad que implicaba la elección presidencial. Ese cuento ya se lo sabe Vargas Lleras y lo está aplicando a la perfección. Luego tomar ese atajo de endosar el futuro a un delfín travieso no tiene buena cara. De otra parte a las Farc les va muy bien. Les dan publicidad, las hacen visibles ante la comunidad internacional y empiezan a allanarle todos los caminos para que se desmovilicen.
El Fiscal muy aplicadamente les ha expuesto que no tiene ningún peligro, pues si ahora existe la Corte Penal Internacional, cuando está de por medio un proceso de paz, y dentro del plan de justicia transicional, todo se subordina a esto y lo que ayer era delito ahora no lo es. Por lo tanto hasta los delitos de lesa humanidad ante la perspectiva de la paz no pueden hacer nada. Y todavía más: el Fiscal señala que contra la cúpula de la guerrilla no existe ninguna condena. Así que, garantizada la inaplicabilidad de penas contra ella, queda expedito el campo para armar un partido político y llegar a través de él al Congreso. Y se ponen en la antesala del poder. Ante semejante perspectiva, la guerrilla no puede desestimar semejante oportunidad, máxime cuando hasta los líderes de izquierda señalan que hoy no se justifica la lucha guerrillera, que resulta extemporánea y que es mejor lanzarse por la vía democrática a conquistar el poder. Eso lo ha dicho Fidel Castro y también Hugo Chávez. (Continua en Raulpachecoblanco.blogspot.com)









