sábado 10 de abril de 2010 - 10:00 AM

Falta de coherencia

A las directivas conservadoras les está faltando algo de coherencia. ¿ Como es posible que le exijan a  Carlos Rodado Noriega que no  debe aceptar el cargo que le dieron en la campaña de Santos, cuando todos los directivos están untados de uribismo hasta los tuétanos?  Su presidente, el doctor Araújo, fue ministro de Relaciones Exteriores  de Uribe, los demás miembros también estuvieron hasta última hora con Uribe, tratando de forzar la aceptación del referendo. Y la misma candidata Noemí Sanín tiene todavía las huellas de su paso por la embajada de Londres, por distinción que le hiciera el presidente Uribe.  Además de esto, a Uribito lo admitieron en la consulta conservadora a sabiendas de su uribismo, a tal punto, que hoy está frenado porque ni entra a la campaña de Noemí y tampoco puede irse con Santos, porque se vuelve tránsfuga de acuerdo con la ley de partidos.

De ahí para abajo podemos ir analizando: parlamentarios, ministros, embajadores, todos, nombrados por Uribe, sin solución de continuidad, porque ninguno de ellos ha renunciado para hacerle frente a la nueva campaña y ni siquiera se dan por notificados del cambio de perspectiva. Y lo peor, la mayoría de los conservadores están con Uribe y en este caso, con Santos.   Si el partido conservador hubiera estado en la oposición, si no hubiera aceptado ninguna clase de gabelas durante los dos periodos, tendría autoridad moral para darse el lujo de exigir disciplina a su militancia.  Se  les ha olvidado el pasado, no obstante que todo esto fue apenas ayer y sobre todo, que sigue vigente en la mayoría de los frentes públicos, sobrecargados de funcionarios conservadores.  Debe por lo tanto, primar cierta elasticidad hasta que se dé  el proceso de deslinde con el uribismo. Se impone una especie de transición para que los militantes nos acostumbremos a saber a quién le podemos recibir cargos públicos y a quién no. Mientras pase esa aclimatación, es necesario que las directivas sean flexibles ante el cambio de perspectiva, ante una  repentina memoria recobrada en que de pronto se dieron cuenta de que eran conservadores y no uribistas.

Falta coherencia y esta  falta de coherencia, daña al partido y golpea a personas que continúan ahí, donde los habían  dejado.

P:D:  En absurdo accidente de tránsito murió el joven abogado Gustavo Rivera Esparza, cuando la vida le sonreía y tenía un porvenir despejado. Un sentido pésame para su señora, que se repone en una de las clínicas de la ciudad, sus pequeñas hijas y demás familia.

 

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