sábado 20 de marzo de 2010 - 10:00 AM

Hace cuatro años y hoy

Hace cuatro años el ganador también fue el Uribismo. Al conservatismo le fue bien, el liberalismo bajó. Pero la sorpresa fue el Polo Democrático y se insinuaba Carlos Gaviria como un candidato poderoso para imponerse en  el 2010 y como una edición mejorada e intelectualizada de Hugo Chávez y de Tirofijo. Había cierta euforia de izquierda en Latinoamérica. Era el boom de Chávez y sus amigos.   En Santander, Convergencia Ciudadana arrasaba hasta con el liberalismo, que era la fuerza tradicional del departamento y también  le quitó votos al conservatismo.

Hoy en el país, esa fuerza emergente está en el Partido Verde, que es un partido novedoso tanto en la forma como en el  fondo.  Es el partido más moderno porque supera la lucha izquierda-derecha y se sitúa en un centro que cubre el aspecto ambiental y los recursos naturales. En Santander Convergencia desapareció  pero reencarnó en el Pin.  Horacio Serpa como jefe de debate del liberalismo, rescató  el honor del partido y lo llevó a una votación impresionante.  Estos méritos seguramente los hará valer ahora que se venga el juicio contra Gaviria  y su candidato Rafael Pardo, al no haber despertado entusiasmo por su falta de carisma y ese aire  triste de  ciprés  de cementerio.

El conservatismo merece comentario aparte, porque no obstante sacar más votos que hace cuatro años, Alirio Villamizar y el senador Andrade del Huila se encargaron de dejar sin curul a Jorge Humberto Mantilla y a Oscar Josué Reyes. Pero no es solo esto, porque la calentura no está en las sábanas.  Ante la opinión publica fue de  pésimo recibo el escándalo de la Yidis  política y luego el del senador Alirio Villamizar en sus líos con las notarias y su caleta de dinero contante y sonante hallado en su casa. Esto llevó a que el conservatismo tuviera a sus únicos senadores en la cárcel.

En esas condiciones, un partido así  ¿cómo carajos le hace frente a un debate electoral?   Y más, si se le ponen talanqueras a los candidatos al senado con la presencia de candidatos extraños al departamento, con votos cedidos para que triunfen éstos.

Así  que el conservatismo en Santander debe entrar en retiros espirituales para ver qué se hace en medio del desastre, en donde solo sobrevivió la esposa de Díaz Mateus, de filiación liberal, según dicen, quien salió a la Cámara. Esto contrasta con el panorama nacional en donde el conservatismo se presenta como alternativa de poder para las próximas presidenciales. Por el momento el candidato con más opción parece ser Juan Manuel Santos, quien trata de afirmar  su talante  social demócrata de Tercera Vía, es decir, de Thatcherismo encubierto, al llevar de fórmula vicepresidencial a Angelino Garzón, expresión de la  más rancia oligarquía obrera

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad