domingo 14 de febrero de 2010 - 10:00 AM

El laberinto de la salud

Un tema tan importante y delicado requeriría todo un tratado. Me toca contentarme con unas reflexiones.

. El derecho a la salud como todos los derechos, es limitado. Se refiere a la salud básica. ¿Como se define? No es posible, aún con los propios medios lograr una salud completa. . Aunque subjetivamente pueda ser cierto, el sólo hecho de que una persona sienta necesidad de un tratamiento para estar bien, no lo justifica.

. Los fondos disponibles para la salud son limitados; corresponde al Estado y a la sociedad regular su correcta utilización.

. La autonomía de los médicos se refiere al aspecto científico. Salvo la objeción de conciencia, también su ejercicio debe estar sometido a comités éticos, profesionales y sociales y a las leyes justas del Estado.

. La tutela es un gran instrumento para defender de las arbitrariedades los derechos ciudadanos. Pero también ella debe ser regulada y limitada para evitar el abuso y la tergiversación.

. Es cierto que aumentando el empleo formal y por lo tanto los fondos del régimen contributivo, se robustecen los aportes al régimen subsidiado, pero ello es insuficiente.  Sería interesante estudiar el régimen español, que ha podido subsistir con un desempleo del 20%.

. Dada la complejidad del asunto no me atrevo a opinar sobre las bondades de la ley 100 en la materia. Pero la salud hace mucho que ha estado en crisis por manejos politiqueros y espíritu de negocio. Sin embargo, ¿por qué un sistema que funciona bien en otros lares no lo puede hacer aquí? Lo cierto es que la sola legislación es insuficiente.

. Si bien la mayoría de los implicados es honesta, a la crisis del Fosyga han contribuido además de la ineficiencia estatal, protuberantes abusos de pacientes, empresarios, médicos jueces, EPS, farmacias, laboratorios etc. El Estado tiene el derecho y el deber de ponerle coto a estos abusos.

. Si bien el gobierno dejó crecer el problema hasta verse obligado a una legislación improvisada y de alta cirugía, los políticos que hoy se rasgan las vestiduras y quieren devorar ministro lo hacen con fines demagógicos y electoreros pues antes nunca se les ocurrió plantear soluciones de fondo y cranear una legislación integral y consensuada.

. Lo decretos de emergencia del gobierno aunque son necesarios y en su mayor parte razonables pueden ser perfectibles y mejorables mediante sugerencias de la sociedad que sean argumentadas y realizables.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad