domingo 09 de mayo de 2010 - 10:00 AM

¿Después de Uribe qué?

Muchas discusiones que con frecuencia terminan en acaloradas disputas, adolecen de orientación y profundidad debido a la formulación inadecuada de los asuntos. Por no centrarnos en los verdaderos problemas derrochamos a menudo energías en cosas de poca o menor monta; por no saber formularnos las verdaderas preguntas nos enfrascamos en discusiones que a nada conducen.

El país está en un estado de catarsis política debido a la desaparición de ese esperpento del referendo reeleccionista. Preocupados y acalorados por la sucesión del Presidente centramos nuestras preocupaciones sobre quién lo sucederá. Los debates sobre los posibles sucesores de Uribe (abundan los candidatos), aunque relevantes, no son tan importantes como aquellos sobre nuestros problemas y sus posibles soluciones.

La 'pregunta' qué debemos hacernos es la siguiente: 'En la era post-Uribe qué asuntos álgidos debemos resolver y por cuáles caminos transitar para hacer de nuestra patria una comunidad más decente, armoniosa, justa y solidaria? Qué se debe continuar, qué se debe corregir o mejorar, qué se debe implementar para lograrlo?

Lamentablemente andamos descarriados de la verdadera pregunta. Se presentan los unos como nuevos profetas refundadores de la patria sobre la destrucción del pasado. Se refugian otros a la sombra de un Mesías, único capaz de hacer brillar el sol sobre nuestra tenebrosa situación. Escasean las reflexivas discusiones, los serios análisis de nuestro pasado y de las causas de nuestros problemas. Son pocos los planteamientos y propuestas visionarias y aterrizadas sobre nuestro futuro.

Las políticas de los países serios no deben centrarse en personas sino fraguarse en leyes e instituciones; necesitan continuidad, permanencia y visión de futuro; no pueden vivir al vaivén de un pasajero liderazgo ni al 'borrón y cuenta nueva' de iconoclastas, demagogos, oposicionistas o profetas fanáticos.

La pregunta central no es 'Después de Uribe quién'? Sino 'Después de Uribe qué?' Qué se debe continuar, qué se debe corregir, qué se debe implementar para que los colombianos transitemos hacia un futuro mejor por caminos de paz, armonía, justicia y solidaridad'? Los candidatos en lugar de enfrascarse en retaliaciones del pasado o en absurdos oposicionismos deben plantear respuestas serias, estructuradas, realistas y justificadas a tales preguntas. Un análisis a conciencia de ellas debe ser el criterio principal de nuestro voto.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad